sábado, 28 de abril de 2018

UN VERTIGO ESPECIAL



Me costaba entender el papel de cada uno en este juego. 
Simpre los roles son confusos, quizas ese sea el verdadero atractivo de la situacion. 
Pero la historia no empieza asi, o no deberia, le estaria faltando el respeto a la situacion; al relato en si. 
La objetividad no es lo mio, pero hoy amerita abstraerse, separarse de uno mismo, de las propias limitacion que tenemos todos y hacer un esfuerzo para ir mas alla. 

Hace mas o menos diez años desembarcaba en mi pais internet, todo un misterio para mi. 
Como buen curioso y ansioso, fui y me compre un modem (como tambien soy temeroso investigue antes cual comprarme, cual era el mejorcito) en un tugurio de Palermo a un man que, ya en esa epoca, tenia un deposito importante de cosas de computacion. 
Cuevas a las que uno llegaba por recomendacion, todo muy trucho ya que no existia la pirateria legal (mercado y remates, etc) casi para entrar habia que dar un santo y seña. 
Llegue a casa sin saber muy bien que iba a hacer con esa placa bastante grande, pero la conecte con urgencia, casi histerico peleando con los cables y la mugre de la cpu. 

Una vez terminada la labor, no habia mas nada que hacer: no existian las conexion libres, ni soñar con banda ancha. 
Hablo del 98, de meses antes del mundial de Francia, con Zidane llegando a la gloria y un fracaso mas bajo el brazo de nuestra amada seleccion. 
Unos dias despues me hice de una cuenta con la cual ingrese por primera vez y navegaba lenta y precariamente por la web. 
Noches de chat, donde la lujuria y la perversion se abrian paso a traves de la timidez y la verguenza; se produjo un cambio en el lenguaje y los objetivos fueron cambiando lenta pero sostenidamente hacia un rumbo fijo: permitir que mis fantasias se desarrollen. 
Es entonces cuando, casi sin querer, te conoci y comenzamos a hablar de cosas livianas, realmente no estaba de animo para jugar a ser dominador de ningun tipo de situacion; no tenia fuerzas ni ganas, venia de un desengaño bastante doloroso. 
La oscuridad de mi habitacion y mi tendencia al ostracismo no ayudaban a que las cosas sean diferentes. 
En definitiva, el terreno estaba preparado para que desembarque cualquier tipo de invasion y esa situacion de la guardia baja es peligrosa en demasia. 
Pero vos no eras asi, tu suavidad e inocencia era diferentes, no habia señales de peligro a la vista. 
Fundamentalmente, tu estatura era justa para que uno no imagine ningun tipo de amenaza; sumado a tu voz de niña y tu mirada practicamente de angel. 
Tu cuerpo era tambien preciso, como un bisturi. 
No habia nada fuera de lugar ni siquiera una pestaña, todo estaba puesto para devastar y encantar a quien pose sus ojos sobre tu humanidad. 
Y yo me cruce con vos luego de chatear, hablamos de las cosas mas variadas y mi habilidad verborragica nos llevo de la mano a los lugares mas raros por madrugadas enteras. 
De a poco la trampa del amor fue tendiendose dulcemente sobre mi, una telaraña que deje inconscientemente que vayas tejiendo en mi rincon y me deje atrapar. 
Pero me estoy desconcentrando y tengo que volver al cauce, no irme por las ramas, no dejarme llevar como paso con ella, conozco las consecuencias de mis debilidades. 

Nos hicimos amigos primero, despues de un tiempo y un par de desencuentros amorosos tuyos, empezamos a jugar con la histerica y nos tirabamos onda mutuamente sin concretar. 
Un dia, quizas por acumulacion de calentura o falta de algo mejor que hacer la apure tanto que terminamos curtiendo a pesar de su propia histeria o mejor dicho... fue algo asi: 

Estabamos en su habitacion, como siempre la computadora le andaba mal y yo era uno de los pocos amigos de confianza. 
El papel de amigo que le salvaba las papas me empezaba a cansar, tenia muchas ganas de comermela a besos, sin entrar en detalles. 
Mientras le arreglaba la maquina decidio pegarse una ducha. 
Luego de un rato, silenciosamente me puse a espiarla y deleitarme mirando como recorria ese cuerpito con la esponja y gel de ducha largamente, como si supiera que tenia publico que secretamente disfrutaba como si cada caricia fuera dada con mi lengua, en lugar de una simple esponja. 
Cuando la calentura comenzaba a volverme loco, empeze a notar como si sonriera y decidi volver y terminar con la computadora. 

Unos diez o quince minutos eternos aparecio ella en la pieza, con una bata de toalla abierta. 
Sus pechos asomaban por el borde de la bata, mostrando la mitad del pezon rosado, inmaculado, perfecto y la pancita de las tetas en forma de pera, sin ser enormes formaban una especie de equilibrio con el cuerpito de 1,55 de altura. 
El pelo rubio y largo hacia juego con su vello pubico, el que quedo a la altura de mi frente ya que estaba tirando en el piso, que dejaba a ver a medias una conchita perciosa, de labios carnosos y cerrados, como un alfajor de carne mas tentador que nada imaginable. 
El aire estaba espeso, nunca habia estado tan caliente y tan paralizado al mismo tiempo en una situacion. 

-Vas a seguir arreglando la computadora o que?- 
La voz de ese ser inmaculado resono en mi cabeza durante años, fue como si me cortara por dentro. 
Dude en ese momento estar soñando, si asi era no queria despertar jamas. 

Me levante como si tuviera un resorte, torpemente me incorpore y busque su boca. 
Mordi esos labios con miedo de romperlos, era demasiado delicada y fragil. 
Esos besos sabian a estrellas y sueños y fantasias y la bese por horas, quizas por dias. 
Luego de besarla hasta en el alma se incorporo y me susurro al oido: 
-Atame de una vez...- 

En ese preciso momento se me dio vuelta todo, no entendia nada, donde habia quedado ese angel, ese ser casi de otro planeta? 
Me quede mirandola con cara de idiota, sin saber que hacer, con que y como debia atarla? 
Mientras respiraba jadeando me señalo el primer cajon de la comoda. 
Al abrirlo, me encontre una caja roja. 
Dentro de ella habia esposas con peluche rosa, una fusta de cuero, una paleta para azotes, una mordaza, juguetes de varios y descomunales tamaños, pinzas de acero, vendas para los ojos, etc. 
Entendi el juego a la perfeccion en ese momento o eso pense. 
La amordace con las manos sobre la cabeza y a la cabecera de la cama. 
El paso siquiente fue amordazarte con la tira de cuero y la bocha de goma. 
Antes intente acordar una señal de alto, un indicador de cuando habia que parar y te negaste a plantear un limite: 
-No quiero saber nada de esas pelotudeces, esto no es un juego, si no te bajate ya mismo y no vuelvas nunca mas, la puta que te pario!-. 
Debo admitir que la exitacion se me fue totalmente, me recorrio un escalosfrio por la espalda hasta la nuca. 
Sin pensar actue y ajuste la correa en la nuca delicadamente, pero con firmeza. 
Cuando la comisura de sus labios se comenzaron a poner colorados quede conforme. 
Comence a lamerle los pezones, a ponerlos a punto y ajuste entonces las pinzas en ellos, con delicadeza de embalsamador. 
Se hincharon por la presion y a se retorcio en la cama. 
Me asuste y le afloje la correa de la mordaza: 
-Estas bien?- dije con mi mejor cara de pelotudo. 
-Volve a poner eso donde estaba, si no ves sangre es que esta bien, idiota!- 

Se le puso roja la cara de furia y me hizo enojar realmente. 
Pense ahora te cagaste, putita, vas a ver putearme a mi... 
Agarre la fusta y empece a castigar los muslos, del lado de adentro de las piernas, cerca de la conchita y al tercer azote la piel se empezo a poner colorada. 
Donde antes habia solo blancura y algunas pecas, ahora quedaban rastros de placer. 
A centimetros de donde ocurria el castigo un rio de humedad corria, proveniendo de la cavidad de entrada en esa conchita deliciosa que a pesar de tener 25 años de edad, estaba inmaculada, como la de una virgen. 
La imagen de esa conchita super cerrada y la idea de ser su unico dueño me carcomia por dentro. 
Revolviendo en la caja entontre un pomo de lubricante, un vibrador rigido y una especie de rastrillo de vidrio con un cable, conectado a un transformador. 
Habia visto en un programa de holanda que usaban estas cosas para castigar a esclavos, las dominatrices mas crueles. 
Enchufe el aparato y con el vibrador comence a darle masajes en el clitoris, mientras untaba lubricante en el ano, que parecia ser de porcelana, duro, perfecto, cerrado. 
No llegue a pensar que fuera virgen, pero permanecia tenso, haciendo fuerza quizas buscando evitar lo inevitable o bien, provocandome para que la penetre. 
Me costo entrar en su colita, pero luego de un par de intentos y algo de fuerza comence a cogerla con el dedo lentamente. 
Bajo la mordaza se oian gemidos y gruñidos inentendibles al mismo tiempo que se movia como un animal enjaulado. 
Luego, puse el vibrador lo mas fuerte que pude y se lo meti a la fuerza en el culo, sin miramientos, creyendome poderoso y con una ereccion monumental. 
Me dolia la pija de tan dura que estaba y note en ese momento que la respiracion era muy fuerte, me costaba respirar y me latian los costados de la cabeza. 
Con el jueguete de vidrio y electricidad comence a recorrerla, acariar cada rincon de su hermoso cuerpo dandole dolor y placer en porciones casi iguales. 
Se retorcia como convulsionada, sobre todo al acariciar esos magnificos pechos que porta. 
Incluso, cuando decidi dejar de lado el juguete, sigui temblando: me habia olvidado del vibrador en el culo y siguio acabando un rato mas. 
Temblaba entonces como si sufriera un ataque epilptico y eyaculo como una fuente de agua, jamas en mi vida habia presenciado una cosa asi en mi vida. 
Me asegure de apagarlo y dejarlo en el ano de ese bomboncito vicioso y masoquista. 
Luego me aleje y me comence a masturbar mirandola y acabe al minuto, con varios largos chorros de leche caliente, que fueron a parar a su cara y sus pechos. 
Me acoste luego abrazandola, haciendo cucharita y con una especie de muy placentero dolor de cabeza me dormi. 

Pude haber dormido una semana, una hora, un minuto, no importa. 
Dicen que los cambios son instantaneos, que pueden ser planeados largamente, pero el cambio efectivamente sucede en un instante dado, no es lento.
Lo puedo asegurar, fui testigo de eso! 

Al despertar no estaba mas atada, dormia abrazada a mi. 
Habia guardado todo, se habia duchado incluso (su pelo estaba mojado de nuevo) y al costado de la boca aun quedaban las marcas de la mordaza. 

Lo que me quedo carcomiendo la cabeza esa noche es si en definitiva el rol de dominado lo habia asumido yo inconscientemente. 
Habia caido en su trampa y quien provoco, manipulo y estimulo todas las situaciones fue ella. 
Desde esa vez no pude mirarla igual, entendi que era un ser diferente, perverso y alguien a quien temerle en cierta forma. 
Ese temor me mantenia alerta y me exitaba de forma unica. Mas que su carne y sus jadeos. 





Soberbia (un relato de una serie de 7 relatos sobre 7 pecados) 


Abrazo la soledad como un paracaidas que no se abre en el medio del salto. 
Me queda dedicarme al alcohol luego de la noche que acabo de pasar. 
Ya nada importa realmente, el aprendizaje no sirve de nada, llego cuando es demasiado tarde y la leccion solo se comporta como sal en una herida eterna. 

Remontandome un mes atras, una fantasia rondaba mi cabeza y decidi compartirla con mi mujer. 
Calcule que teniendo alrededor de cuarenta años los dos, siendo dos seres adultos y con un cierto nivel cultural y economico, esas excusas eran suficientes para llevar a cabo cualquier aventura sin necesidad de preocuparnos de posibles efectos colaterales. 

Quizas la soberbia haya sido mi pecado y ahora lo pago perdiendo a mi amor, mi mujer, mi amante y, quizas, abriendo las puertas de la locura como nunca antes. 

Mucho tiempo fantasee con orgias, con varias personas rebuscando algun rincon de otro ser por donde entrar, formar parte del otro, fundirse en un mezcle de cuerpos descontrolados. 
Incluso, la proliferacion de la web ayudo a que uno acceda a todo tipo de pornografia asi como tambien chats, donde el anonimato hacia explotar las fantasias mas tremendas y dificiles de encarar en la vida real. 

Luego de un tiempo de jugar a ser, decidi dar el paso definitivo y fui preparando a mi mujer para intentar incluirla en mis fantasias, hacer que sean suyas y cumplirlas. 
Quizas ahora que lo pienso, intente usarla como un objeto de placer. 

Una de las situaciones que me rondaban mas por la cabeza era una variacion de un juego inocente, de chicos. 
El juego de la silla consistia en un grupo de hombres semi desnudos, vistiendo ropa interior solamente, sentados y un grupo de mujeres vestidas completamente que trotan alrededor de las sillas ocupadas con sus maridos hasta que la musica deja de sonar. 
Hay una mujer que siempre quedara sin silla, la cual debe perder una prenda, sin contar zapatos ni joyas. 
Habia leido un relato en una pagina en el cual un grupo de amigos realizaba ese juego y la imagen de esas mujeres, de ese intercambio azaroso me habia encantado. 
Dejar que la situacion ocurra casi sin control era algo que me calentaba demasiado, una forma de entregarme al placer sin limites. 
Siempre que habia imaginado esto todo sucedia de forma ideal, como yo queria y dentro de mi imaginacion todo se manejaba a gusto y placer, era el director y el actor principal de la pelicula mas ganadora de todos los tiempos! 
La realidad, muy a menudo no tiene nada que ver con lo que sucede en la fantasia. 

A mi mujer mucho no le copaba la idea de la reunion liberal pero siempre despues de un par de tragos y un rato de franeleo confesaba que la idea la exitaba pero que le daba miedo pensar en las consecuencias. 
Como buen desenfrenado que soy la convenci de que no habria efectos secundarios que lamentar, simplemente seria sexo entre personas adultas; que los dos sabiamos quienes eramos y que nuestro amor era mas importante incluso que la carne. 
Dije muchas pelotudeces, en fin... 

Llego un fin de semana de esos en los que nos reuniamos cinco parejas a comer en mi enorme casa de fin de semana. 
Jugabamos al poker, tomabamos whisky y charlabamos toda case de gansadas. 
Era como una segunda adolescencia, al menos por un par de dias. 
Mientras nosotros jugabamos hasta la madrugada las mujeres hablaban, miraban una pelicula o lo que sea, por lo general no nos cruzabamos mucho de noche, salvo en nuestras respectivas habitaciones. 
Los cinco nos conociamos hacia mucho tiempo, conocidos desde la juventud y amigos de confianza, no habia demasiados secretos entre nosotros. 
Esto tampoco podia ser un secreto asi que fui llevando la conversacion hacia el lado morboso de la vida y les confese mi fantasia. 
Carlos y Jose sonrieron y aceptaron al toque, sin ningun discucion. 
Hector al principio no sabia de que disfrazarse pero luego accedio, seguramente pensando en comerle la boca a la perra de la mujer de Carlos, que estaba mas que buena. 
Marcelo no estaba muy convencido, si bien era bastante liberal no le parecia muy lindo que se de algo asi entre amigos y luego de un par de vasos de whisky y algo mas, no costo convencelo y al final quedamos de acuerdo, con una morbosisima condicion: 
Aquel que perdia al poker era el que tenia que presenciar todo, no podia participar de nada esa noche, solo mirar y pajearse si lo deseaba. 
Quedamos todos de acuerdo y medio empedados jugamos un rato largo hasta que uno quede sin fichas. 
Carlos era quien se quedaba sin fichas hasta que en un arrebato de confianza accedi a prestarle fichas, asi quedabamos los dos iguales, con la condicion de apostar todo en la mano siguiente; a ciegas. 
Con la idea de dejarlo afuera, contemplando como su mujer pasaba por las manos de todos, era algo que me estaba carcomiendo por dentro. 

Para que voy aclarar como sucedio, era una mano a ciegas y perdi, para que mas detalles? 
Me queria matar, no entendia nada y la cabeza me daba vueltas. 
Pense en echarlos a todos de mi casa, incluso cagarme a piñas con alguno y total, que se pudra todo, que me importa? 
No me pude mover. 
Respiraba enorme bocanadas de aire, incluso me tuvieron que sostener cuando intente pararme. 
Luego de vomitar en el baño venia la tarea de explicarle a mi mujer la idiotez que acababa de cometer. 
Ella siempre odio que apueste, si bien no era jugador, pecaba de soberbio y a menudo hacia estupideces menores; nunca algo asi. 
La lleve aparte y le dije lo que habia pasado, ni siquiera podia levantar la cara y mirarla a esos ojos verdes hermosos suyos. 
No me contesto siquiera, la escuche llorar y cuando levante la mirada se estaba yendo a la cocina. 
Realmente me sentia la peor mierda, pero algo peor que mi soberbia era mi orgullo, tenia que pagar la apuesta imbecil que yo mismo habia pautado. 
El resto de las mujeres habian accedido "hasta ahi". 
Carlos y Martina (su señora) hablaban con mi mujer (Julieta) en la cocina cuando entre provocando un silencio incomodo. 
En la sala estaban Jose y Luciana (marido y mujer) junto a Marcelo y Daniela (esposos tambien) acomodando las sillas. 
Al entrar se me acerca Daniela y me abraza consolandome, cuando me dice al oido: 
Agradece que traje la camara de video, podes grabar todo y despues mirarlo cuando quieras, total vamos a estar tan ocupados que nadie se va a resistir a que lo grabes. 
Pensar en eso mientras con su voz de puta me hablaba al oido, me apoyaba ese par enorme de tetas y el perfume que llevaba me daba vuelta la cabeza me dejo con la pija hinchada, a media maquina y totalmente humedecida. 
Fui a buscar la camara a su habitacion y cuando estaba chequeado el nivel de bateria, salieron del baño Hector y Mariela, acomodandose la ropa y el pelo como podian. 
Al pasar junto a mi, el me palmeo la espalda y ella sonreia mientras se sonrojaba. 
No era la mas fuerte de todas, pero estaba seguro por lo que me contaba Hector, que era decididamente muy puta, sino la mas puta de todas las del grupo. 

Volvi con la camara a salon y ya todos se estaban dando coraje fumando y escabiando, hablando y riendo. 
Mis amigos se acomodaron y arranco la musica. 
Ellas corrian mientras yo intentaba seguir el bamboleo de las maravillosas tetas de Daniela y a proposito corte la musica buscando que ella quede de pie. 
Error, se zambullo encima de Hector justo cuando Julieta iba a sentarse, quedando mi mujer de pie. 
Mirandome con muchisimo odio, alimentado por los comentarios de todos, se quedo parada sin hacer nada. 
Se escucho a una de ellas que pedia a los gritos, como loca: "Que haga striptease!" 
Aplausos por todos lados y ya la humillacion no tenia limites. 
Quizas entendiendo que el mejor castigo que tenia a mano era destrozarme, eligio cambiar de postura y se volvio una tremenda atorranta, bailando y sacandose la ropa como una profesional, quedando en ropa interior en un par de minutos. 
Tiempo que los demas amigos mios disfrutaron deleitandose obserbando el lomo que mi mujer iba pelando al quitarse la ropa mientras daba vueltas, se agachaba y hacia todo tipo de movimiento de stripper, quedando solo en ropa interior de encaje blanco, imagen que en mi cabeza daba una mezcla de pureza y sensualidad. 
Si bien sus pechos no eran enormes, merecian aun mostrarse sin corpiño, tenia los pezones erectos y su color oscuro contrastaba con su piel palida, no era rubia natural pero eso no podian chequearlo ya que siempre se depilaba completamente. 
Lo que era descomunal era su culo y sus piernas, el culo era verdaderamente un ataque al corazon. 

La musica arranco de nuevo e hice todos los intentos para desvestir a Daniela y lo logre recien en el anteultimo corte, quedando ella y Luciana vestidas.
Al sacarse la polera que llevaba (la cual le quedaba muy ajustada, sobre todo en el pecho) sus tetas cayeron, rebotando al ser liberadas de la prision de la prenda que se estaba quitando. 
Mi ereccion era mas que notoria, provocada no solamente por la imagen del lomo de esa morocha si bien algo petisa, pero con una actitud de perra tremenda. 
Fue la unica que decidio quedar solo vestida con una tanga diminuta, que se le metia muy entre los cachetes del apretado culito que tenia, dejando a la vista de frente practicamente sus labios vaginales, completamente depiladitos. 
No fue solo esa imagen la que me calento demasiado, sino notar que mis amigos (quienes ya al comienzo del juego portaban unas vergas muy paradas) no se quedaban quietos al tener a las mujeres sentadas arriba y en este momento del "juego" Carlos tenia a mi mujer sentada encima la cual con los ojos cerrados respiraba agitadamente mientras se acercaba y se separaba contra el pecho de Carlos, en una clara muestra de que secretamente estaba cogiendosela mientras su esposa lo miraba de reojo. 
Martina habia deslizado su mano entre sus piernas acariciando sigilosamente la pija de Hector quien estaba duro, petrificado y con los ojos muy abiertos. 
Segundos despues temblo como en un espasmo, exhalando un leve e imperceptible quejido. 

Yo estaba mas duro que una mesada mientras registraba cuanto podia con la camara y volvi a la realidad cuando Daniela me agarro de los huevos y me susurro: 
"No imagine que te gustaria tanto que te cojan a tu mujer, por mi no hay problemas, pero me aburro de quedarme aca parada sin nada mientras esas trolas se entretienen, dale pone musica cornudito lindo". 

Cuando quise ir al equipo de nuevo y poner musica, Luciana estaba besando como loca a Marcelo mientras Daniela se les unia caminando lentamente.
Ya el juego habia pasado a un segundo plano. 
Puse musica muy baja de nuevo y me sente en un sillon de un cuerpo a registrar cuanto podia con la camara y pajearme, ya que era todo lo que podia hacer y habia aceptado. 

Daniela con una mano comenzo a retorcer un pezon de Luciana, la cual dio un salto de sorpresa y dejo de besar a Marcelo al instante; para comenzar a besarla a ella. 
El la agarro del pelo bruscamente y la hizo arrodillar para que le propine una mamada, mientras la putita de Daniela le chupaba la concha tirada en el piso, como si fuera un mecanico revisando un auto. 
Carlos, que se habia llevado a mi mujer a un sofa de tres cuerpos y poniendola en cuatro patas la cogia y al mismo tiempo le hurgaba el culo con un dedo. 
La muy hija de puta jamas me habia dejado que le toque siquiera el ano, nunca. 

Hector no entendia nada, estaba extasiado, drogado si se quiere. 
La situacion lo superaba, pero placenteramente, miraba todo como un chico con una jugueteria entera a su disposicion, al tiempo que Martina lo cabalgaba freneticamente y le pedia que le apete fuerte las tetas. 
Jose, que era quien portaba una tremenda poronga la hacia atragantar a Mariela quien intentaba tragarse de una bocanada bien profunda toda la verga de su eventual compañero. 
De mas esta decir que nunca lo iba a lograr y que mancho la alfombra cuando no pudo contener las arcadas que le provocaban los empujones en la nuca que le daba mi amigo pijudo. 
Hay que aclarar que esas arcadas no le impedian seguir chupando como una poseida? 
Bien, me alegro que no haya que aclararlo; asi como tampoco no voy a dar muchas vueltas: cuando mire a mi mujer, estaba terminando de acomodarse la verga de Carlos en el culo como esas actrices pornos. 
Cuando tuvo la punta bien en el centro de su agujerito, comenzo a deslizarse lentamente, parada aun sobre sus tacos altisimos y apoyando sus manos sobre sus rodillas muy abiertas, con un poco de esfuerzo logro introducir toda esa poronga en su cavidad anal. 

La joda siguio hasta la madrugada y yo necesitaba ir a mear, luego de pajearme tres veces seguidas, incluso me ardia sin tocarmela, ya me lamentaba de lo que iba a pasar en el baño. 
Deje la puerta entreabierta y empece a mear, apoyandome con la mano derecha en los azulejos helados y mi cabeza sobre el antebrazo. 
Me daba vueltas todo, no habia dejado de grabar, escabiar y pajearme toda la noche. 
De golpe la puerta se abrio haciendo un poco de ruido y realmente no tenia fuerzas para reaccionar o bien, temia marearme demasiado. 
Senti que me acariciaban los cachetes del culo un par de tetas se apoyaban sobre mi brazo izquierdo y una voz que reconoci al toque me dijo: "como fuiste buenito, te voy a dar un regalo pero no lo podes rechazar, tenes que tomarlo como viene, si o no?". 
Abri como pude los ojos y mirando de costado la vi a Daniela que me veia fijo. 
Sacudi la cabeza como un zombie, no tenia muchas fuerzas que digamos. 
Entro del todo al diminuto baño y me hizo apoyar la espalda contra la puerta, me separo las piernas y se arrodillo. 
En ese momento note que en sus manos tenia un tubo de lubricante. 
Se aplico lubricante en la mano izquierda y comenzo a chuparme suavemente, tragandose mi miembro el cual de a poco iba reaccionando y moviendose dentro de su boca calida y humeda. 
"Vamos a tener que ayudarlo a que crezca, pobrecito" Me dijo con esa voz que me volvia loco, mezcla de tonta y locutora calienta pijas. 
Entonces deslizo su mano por mis bolas y al llegar el ano comenzo a acariciarme y jugar con su dedo, haciendo circulos y entrando de a poco; a medida que gemia muy bajo, como quejandome de placer. 
"Yo sabia que mi regalo te iba a gustar, bebe". 
Me chupo la pija y me apreto tanto los huevos como nunca, como nadie. 
Incluso mezclo masajes en la prostata con puerteadas en el ano, masajes en el tronco de la pija... nunca habia sentido algo asi y por la cantidad de veces que habia acabado; debia haber durado mucho mas, pero su maestria mamando y masajeando me hicieron terminar rapido, con espasmos cortos y fuertes, poca leche y un fuerte dolor de huevos. 
Si hubiera podido elegir, hubiera pasado la aternidad en esa situacion, en esa sensacion de antes de acabar. 
Ahora lo unico que me queda es el recuerdo de una noche unica, recuerdo que intento destruir o mantener a fuerza de alcohol; lo que suceda primero, no me importa realmente. 






IRA (O LA RAZON DE MI SONRISA)


Yo vi todo. Estuve ahi, me escondi desde el principio con la fe de los delirantes, de los fanaticos extremistas, sabiendo al pie de la letra lo que iba a suceder.
Pero necesitaba verlo con mis propios ojos, saborear la traicion con mis retinas, guardar ese manjar en mi alma, como un tatuaje eterno y doloroso.
Me escabulli entre las sombras, sabiendo a que rincon del mundo nadie le presta atencion; conozco muy bien ese lugar: lo habito desde que tengo memoria.

Recuerdo las palabras del cura al casarnos, aun resuenan en mi mente como un mantra: hasta que la muerte los separe.
Y no podia escapar a eso, simplemente era mas fuerte que yo, no podia, no debia.
Ahora ya esta hecho, lo que suceda de aqui en mas no me interesa; cumpli mi promesa y ya estamos separados.
Incluso, estamos lejos en muchos sentidos, en muchas direcciones... quizas la palabra mas adecuada es que estamos diseminados.
No, para ser correcto, ella, mi esposa se encuentra diseminada; pueden hallar alguna parte en el findo del rio, si buscan dentro de un bolso cargado con carne y piedras.

La parte importante de la historia se remonta al momento en que empece a sospechar, situlmente las reuniones luego del trabajo se sucedian una y otra vez y yo, esperaba en casa, complaciente.
Limpiaba todo, ordenaba, cocinaba lo que sabia que a ella le gustaba y la esperaba con la comida caliente... si, era un boludo.
Mas que eso, un sumiso, estaba entregado en cuerpo y alma; pero yo solo seguia las instrucciones que habia recibido al casarme; eso es un delito acaso?

No me olvido que llegaron, ella contaba con que mi viaje de capacitacion en el exterior era una realidad, una bendicion y la liberacion de sus instintos o necesidades sexuales.
Entraron besandose, como si sus lenguas buscaran un refugio ante el fin del mundo que se aproxima a la vuelta de la esquina, escudo imposible en la boca del otro.
Las ropas parecian una prision, una espina clavada debajo de las uñas, se arrancaron practicamente cada centimetro cuadrado de algodon, de seda, de encaje como si de ello dependiera la permanencia de la vida en la tierra misma.
Las manos y las bocas recorrian el laberinto de piel del otro, buscaba y rebuscaba en cada recoveco del cuerpo intentando conseguir un tesoro inexistente, una gema legendaria de la que nadie daba muestras de su existencia.
Pude palpar en el aire una pasion que siempre me fue ajena, que conocia solo por peliculas y que, por lo tanto, era falsa, actuada.
Aca, a metros de donde me encontraba oculto, la escena transcurria con fluidez, como si fuera una danza secreta, cuyas reglas y desarrollo solo fueran conocidas por esas dos personas que irrumpieron sensualmente en mi casa.
Y espere... espere y devore ferozmente cada instante de esos roces, de el sabor de esos jadeos colgados del aire, esos latidos de mi propio corazon que parecian arrancar pedazos de mi vida a cada instante.
Disfrute masturbandome secretamente en silencio, observando el brillo de esas pieles que nunca podria disfrutar, nunca mas.
Quizas ahora que lo pienso, lo que mas me exitaba a esa altura era saber que era la ultima vez que la veria de esa forma, los planes de como finalizaria con su vida, de que forma extinguiria esa belleza permanentemente.

Daban vueltas en la cama, su lengua hurgo en su interior, en su concha que se abria y se mojaba con una velocidad imposible.
Lamio sus jugos y su placer hasta dejarte practicamente sin una sola de liquido en su cuerpo.
Como un vampiro de su sexo, busco la forma de inmovilizarla primero, la ato a la cama de manera que no pueda moverae y la lamio entera, literalmente.
Comenzo por su boca, haciendose desear, pasando su lengua por sus labios y retirandose a tiempo cuando ambas lenguas iban a tocarse.
Siguio por su cuello y sus orejas y el odio comenzo a invadirme.
Porque recuerdo perfectamente como intente seguir los pasos de ese curso de amantes que habia visto secretamente para complacerla mejor y al intentar besar su cuello y orejas me rechazo: "Por favor, me da asco... hagamoslo normalmente que estoy cansada!".
Descubri ahora que el que le daba asco era yo, ya que estos besos y lamidas no parecian darle asco para nada, apostaria una eternidad en el infierno a que se estaba quemando por dentro por la atencion que estaba recibiendo.
Luego bajo por sus pechos y tomo cada uno entre sus manos y succiono tan fuerte de sus rosados y aterciopelados pezones que hizo arrancar un alarido de su boca, mezcla de dolor y placer tan tremendo, tan erotizante, tan... unico.
Esa fue la gota que colmo mi vaso, entendi que yo no era nada para ella; nada mas alla del comfort, de lo material, de la riqueza y el complacer de caprichos extremadamente caros.
Me latian las sienes, pero esto recien empezaba.
Bajo por el plano vientre y se sumergio a lamer su vulva, a succionar tan fuerte el clitoris que le arranco varios quejidos de dolor, la hizo retorcer como si le estuviera aplicando una picana invisible y al instante esa tension extrema del cuerpo, que arqueandose abismalmente se entregaba, se volvia relajacion, se aflojaba y entregaba en completa sumision su sexo a ser devorado nuevamente.
Me sorprendio ver la forma en que acababa, en como eyaculo como si se estuviese orinando, largando un largo chorro de liquido transparente el cual fue bebido y saboreado con desesperacion por su amante.
Y esa sonrisa... clavada en su rostro, tatuada a fuego, como jamas me habia sonreido a mi nunca jamas.
Luego de eso, procedio a desatarla y se tomaron un largo baño juntos.
Recuerdo que era de madrugada ya y comenzaba a hacer frio. Empece a temblar y pense en entrar a buscar algun abrigo.
Tambien pense que eso podria estropear mis planes futuros, que no tenia sentido aplacar un momento de frio sabiendo que de ninguna manera se iba a calentar el pedazo de hielo que tenia ahora por alma.
Soporte estoico, casi sin moverme de mi posicion y permaneci asi casi media hora.
Por el sonido de sus risas y exclamaciones imagino que volvieron a hacer el amor en el jacuzzi, ese mismo que habia pagado realizando un sistema de seguridad para un mafioso prestamista, me habia dejado semanas sin dormir practicamente y con ese esfuerzo logre comprar un enorme jacuzzi y equipo completo de baño escoces.
Que ironica es la vida a menudo, no cree? Nunca habia logrado usar ese valioso equipo mas que solo, masturbandome pensando en mi mujer, esa misma persona que me estaba cuerneando en mi propio hogar y que, estoy seguro, no seria la primera vez.

Volvieron como dos enamorados, de la mano, semi desnudos y besandose.
El turno era de ella de complacer a su amante, recorrio su espalda con una fusta y se entretuvo un buen rato azotando ese cuerpo brilloso aun por la humedad del prolongado baño que habian tomado.
Dejo coloradas y marcadas esas nalgas pequeñas, apretadas.
Ajusto el sistema de inmovilizacion en la viga que atravesaba la habitacion, dejando separadas sus manos, para luego aplicar una barra similar, con una especie de esposas para inmovilizar sus pies y formar una especie de X con su cuerpo.
Le aplico cera caliente haciendo que su amante se retuerza por el efecto de la cera caliente lamiendo dolorosamente su piel.
Ese era un secreto que habia aprendido por e-mail.
Si, tenia sus movimientos controlados completamente! Era de mi pertenencia, era mi derecho controlar lo que era mio y tome ese derecho a escondidas!
Sabia que hacia mucho mas daño la cera caliente sobre la victima, si ella se habia duchado hace poco ya que la piel perdio esa grasitud tipica de la piel y por lo tanto, la cera se adhiere mas rapido, penetrando mas en la piel y por lo tanto, quemando mas profunda y dolorosamente.
Luego de hacer que su amante rogase para que pare, se arrodillo y extrajo un enorme consolador de su cajon de la mesa de luz y un pomo de lubricante.
Tambien extrajo la camara de mano y la coloco de modo que se vea perfectamente lo que iba a hacer.
Comenzo a azotar el ano de manera que se contraiga por el dolor y lo disfruto, podia ver como sonreia la muy puta.
Luego unto el consolador negro, en forma de piramide, como un chupete, sabe?
Y jugo con la punta del mismo hasta que ella entro en el ano y empujo de golpe, haciendo que su victima vomite un alarido de dolor al ingresar completamente esa monstruosidad en el culo.
Era como querer meter un misil Scud en un oyo de golf.
Y ella lo logro, no solo eso sino que ademas se alejo un poco para admirar su obra terminada.
Manipulo la camara para lograr un buen angulo de la bestial penetracion.
El cuadro se completaba con su risa inundando la habitacion, mezclandose con los quejidos y gemidos de dolor de su amante, de su victima, de su vicio.
Sin mucha delicadez, arranco el aparato de ese pobre culo, bajo su cuerpo de la prision placentera que le habia impuesto y limpio el hilo de sangre que emanaba del culo, con la benevolencia de una madre, como si fuera una monja piadosa.
Vistio a su mascota con paciencia, la beso en la boca y le dio plata para que se vaya en taxi, el espectaculo habia terminado.
O eso creia ella.
Mi exitacion me dolia entre las piernas, tiraba de mis huevos como queriendo arrancarmelos para ver si podia acabar de nuevo, pero era imposible, estaba completamente vacio.
Y ahora no habia tiempo para pajas. Tenia trabajo que hacer.

Ah, entiendo... ustedes querian que cuente que hice con ella luego?
Bien... paso a detallarles.

Entre silenciosamente en la habitacion. El ruido de la ducha escocesa me garantizaba un buen rato para prepararme antes que salga de ahi.
Busque mi cuchillo de filetear pescado, uno dentado de caza para desmembrar animales medianos, corta cartilagos, un manojo de cable para inmovilizarla.
Tambien traje el rollo de plastico para no hacer un desastre con la sangre y coloque placidamente sobre la cama, con el mayor cuidado y silencio posible.

Recorde cuando estaba haciendo eso, que ella amaba su pelo, que lo cuidaba como si fuera su misma vida, lo peinaba y lo llevaba impecable, rubio, lacio, esplendido.
Entonces en ese momento entendi que debia empezar por ahi, que le arrancaria el cuero cabelludo completo, manteniendola viva para que pueda verse antes de morir.
Que hice con eso? No lo recuerdo... creo que lo tire a la basura... para que iba a guardar unos pellejos de pelos ensangrentados? Usted esta bien oficial? Noto que se esta poniendo palido...
No, no duro mucho, la soprendi por atras, la golpee en la nariz muy fuerte dejandola inconsciente y la ate.
Espere a que despierte y coloque una pelicula con el volumen muy alto, para que nadie sospeche.
Cuando desperto, completamente inmovil y amordazada le explique que le iba a hacer, como se lo iba a hacer y porque.
Porque? Realmente quieren saber porque?
Bueno, digamos que sencillamente con terminar con su vida no me colmaba.
Tenia que verla sufrir como ella me hizo sufrir a mi. Como ella me desprecio a mi, debia hacer que ella sienta ese desprecio vuelto en su contra.
Va mas alla de la simple venganza, es un acto de purificacion sabe? Dicen que el demonio habita en la sangre y yo simplemente queria sacarle la maldad que tenia dentro de su cuerpo, señor oficial!

Digamos entonces, que me entretuve con su cuero cabelludo primero y luego apuñale su sexo, ese centro de placer que tanto me habia negado, ahora se volvia un centro de dolor, un dolor infinito, abismal.
Y bueno, cuando me aburri simplemente la descuartice.
La lleve al campo, a la estancia que ella siempre quiso que compre y en la madrugada del otro dia, tire todos sus restos a los chanchos.
En cuestion de horas no quedo nada.
Y debo confesar... me masturbe apoyado en la cerca de la piara, mirando como la devoraban y diablos... acabe como nunca en mi putisima vida! Crei que me iba a desmayar del orgasmo que tuve!

Asi que bueno... su amante, esa chica de 23 dulces años, esa que habia sido victima y huesped de mi mujer, de su sexo, comenzo a escribirle mails en donde descubri que iban a fugarse, estafandome y despojandome de mis cosas.
Entendi que nunca le habia agradado pero... es diferente saberlo a leerlo, a que te lo digan en la cara!
Senti de nuevo su desprecio a traves de los mails que le mandaba esa chica, esa amante sadica y pura.
Por eso, la busque y cuando estuve a punto de unirlas en el mas alla me descubrieron.
Iba a colocar las cabezas de ambas, sin cuero cabelludo en el fondo del mar, para que pasen una eternidad putrefacta juntas, como ellas querian!
Hahahahahahahaha... heheheee... perdon... ehhhahahahhahahhahahahahha!!!
-Que le causa tanta gracia, podemos saber?
-La ironia me causa, en cierta forma algo de gracia... querian estar juntas? Yo iba a hacer justamente eso! Pero en la forma que las iba a juntar, mucho no importaba ya no?

En el recinto de interrogatorios el silencio era violado unicamente por la voz del hombre, que permanecia sentado, atado con un chaleco de fuerza doble.
La voz de esa persona era como la de una sierra oxidada, chirriante, horrenda.
-Llevense a este demente hijo de mil puta de mi vista... grabo la confesion oficial?
-Si señor, esta misma noche lo trasladamos a Arkham señor?
-Claro que si! No quiero la peste de este imbecil en mi estacion de policia!
-Al final, dijo porque se hizo esas cicatrices en la cara, en la boca?
-Si, dijo que no queria estar triste nunca mas... que por eso dibujo una sonrisa con un cuchillo en su propia boca, delante de su mujer antes de matarla... es un maldito psicotico, no tiene cura y presumo que se va a poner cada vez peor.






Bueno, pasemos a las aclaraciones:
Desde muy chico, soy un amante de los comics, historietas y chistes primero, comics para adultos despues.
Nunca encontre una explicacion que me satisfaga del origen del Guason, jamas.
Quizas por eso, al terminar el cuento agregue las ultimas lineas, me tome la libertad de crear mi propia explicacion del enemigo mas conocido de todos los tiempos.
Quizas a algun otro fan tampoco le cope mi historia, pero es eso... un cuento nomas!
Tambien espero que se hayan sorprendido con el sexo, porque fui un poco mas lejos que antes. 








AVARICIA (Relato de una maldicion) 

Recuerdo cuando me perdi, me extravie del mundo; me sali de carrera y no hubo minuto afuera ni campana que me salve. 
Tenia todo, quizas no exactamente todo, pero si mucho, muchisimo dinero y posesiones (todas transformables en oro, no por nostalgia sino por su valor intrinseco). 
Infle mi fortuna a cambio de favores no del todo pulcros, por mi adiccion al dinero me sali de la ley a veces de formas no del todo elgantes, pero siempre encontraba un salvo conducto que me acomode de nuevo en el circuito. 

Con el tiempo, aprendi que el dinero era mi unico amigo confiable, que todo el mundo que me rodeaba era comprable, que todo tenia un precio y entonces, este era negociable; sobre todo si se negocia conmigo y mis guardaespaldas. 
Tenia organizado un sistema con el cual me aseguraba la fidelidad de esos simios musculosos, provenian de familias pobres, las cuales eran mantenidas con el miserable sueldo que les daba y, al caparlos, les quitaba toda motivacion adrenalinica, salvo matar y golpear. 

Llegue a la conclusion, luego de hacer quebrar costillas, rodillas, dedos y mandibulas de morosos incobrables que ello no proporcionaba un gan beneficio y que, ademas, me costaba tener cada vez mejores entrenados y mas salvajes soldados... por ende invente un metodo mas ingenioso de cobro. 

Maridos con mujeres atractivas a menudo tenian deudas conmigo, las cuales eran saldadas con la carnes de las mujeres de la casa, siempre convenciendo "pacificamente" a sus esposos, era eso o romperles varios huesos y quemar sus casas para hacer bajar una parte de las deudas. 
Es increible lo convincente que puede ser una reputacion violenta y tres tipos de dos metros de alto, totalmente desquiciados y armados. 

Una de las pocas cosas que me exitaba mas que revisar mi caja de piezas de oro era tomar la mujer de otro, mientras ese miraba y, en algunos casos, disfrutaba viendo como le garchaban la mujer, llegando a pajearse en silencio, sin parpadear; quizas buscando no perderse un segundo de lo que sucedia a metros de su inmundo ser. 
Lo mas jugoso que me viene a la mente es una secuencia de un cobro, sorprendimos a una familia cenando, era invierno y afuera hacia mucho frio asi que decidimos entrar sin llamar. 

Eran tres, marido (deudor, jugador compulsivo y falopero) mujer e hija. 
La nena era un sueño, 20 añitos recien cumplidos, la mujer 42 y estaba una mas fuerte que la otra. 
Ambas rubiecitas, la hija tenia trenzas, eran ambas altas, de ojos verdes e incluso las arrugas leves que surgian a los costados de los ojos la volvian muy interesante cuando sonreia, aunque esta mujer no sonrio muchas veces esa noche. 

Llegamos a un acuerdo: la deuda se reducia a la mitad y le dejaba unos nuevos 10.000 para que apueste e intente ganar para salir un poco del pozo y a cambio tomaba a sus posesiones mas preciadas esta noche, quedando a mi completa merced de futuros favores sexuales ambas, cuando yo lo desee, de paso evitaba que lo mate por los 500.000 que me debia. 

Se le escaparon algunas lagrimas cuando entendio que estaba acorralado por una bestia con la cual no se podia razonar: ese era yo. 
Empezo a temblar mientras me miraba con ojos de carnero degollado pidiendo piedad en silencio y le dije: 

-Te voy a tener que romper los dos tobillos para que llores con razon? O vas a hacerte cargo de tus cagadas y entender que aca no hay muchas posibilidades? 
-No pero yo...- dijo el sorete. 
-Pocas cosas me dan mas asco que un cagon hijo de puta que no piensa antes de hacer ciertas cagadas o apuestas, que es lo mismo en este caso! Ademas, despreciaste el dinero, pensando que podias salir impune de esto? Te tendria que sacar un ojo... 

Lo golpearon un poco los micos. 

-No le peguen en la cara, quiero que pueda ver lo que vamos a hacer. En el estomago y los riñones, chicos! 

Al cabo de unos golpes amansadores, fuimos escaleras arriba a darnos una ducha, las dos mujeres y yo, y el buen marido y/o padre, para que no se olvide que con la plata no se jode. 

En la bañera se acomodo la mujer atras mio y la hija delante, para tener a la vista el paisaje mas agradable y para que se ocupe la mas habil, de paso quizas la hija aprendia algo. Se habian convencido que esto no era joda viendo la paliza que recibio el idiota de la casa, eso las puso mas dociles y serviciales. 
Luego de la ducha, de cansarme de comerle la boca carnosa y delicada de la hija, de sentir las manos dedicadas y expertas de la esposa y relajarme con el agua caliente, nos dirigimos a la habitacion matrimonial. 
Antes, hice desvestir al marido, exponiendo asi una importante ereccion del mismo. 
Lo hice ir a buscar una botella de champagne a la heladera, asi lograba soltar un poco mas a las mujeres, agregando alguna sustancia, un "aditivo" especial para que se motiven y derriben todas las barreras; si quedaba alguna. 

Para cuando entro el marido, la esposa habia cambiado un estado de enojo y asco debido a la calentura de su maridito adicto; por una emocion mucho mas interesante para mi: venganza. 
Me habia pedido hablar un minuto con su hija antes, a solas y se lo concedi. 
La chica, asentia mientras miraba al suelo con verguenza, la cara totalmente colorada y los enormes pezones rosados hinchados formando una especie de cono, coronando un par de pechos fenomenales, sin ser grandes pero teniendo esa forma de pera, con algo de caida. 
Los pechos de la madre eran si realmente grandes, inmaculados y los pezones estaban erectos, deseaba morderlos mientras los hipnotizaba con la mirada, acostado desde la cama. 
El culo de la madre no era de lo mejor, pero se notaba que habia recorrido sus kilometros y no asi el de la chica, que era flaquito y redondeado, delicado y hasta quizas viriginal. 

Cuando llego el marido, prepare las copas con el "ayudin" y ambas tomaron hasta el final. 
Se sentian mareadas, pero cuando se acostaron a mi lado, al acariciar la generosa entrepierna de la esposa, note como la humedad emanaba deliciosamente. 
Besaba a las dos, acercando las caras de ellas cada vez mas, hasta susurrarles: 

-Sean buenitas, dense un besito-. 
La chica tomo la cara de la madre y temblando le dio un beso que termino en una exploracion con la lengua de cada rincon de la boca gloriosa de su madre, durante un buen rato. 
No recuerdo si lo que mas me exitaba era tener a dos mujeres tan hermosas a mi merced, la perversion del padre mirando y calentandose o bien, pensar en lo barato que me habia costado conseguir los favores de dos mujeres como estas. 

Luego de besarse largamente, les empuje delicadamente las cabezas hacia abajo y me propinaron una mamada de antologia, podia ver sus lenguas rozarse, recorrer el tronco, los huevos, la cabeza de la pija, sentir como la chica chupaba la cabeza como si en eso se le fuera la vida mientras la madre se metia los dos huevos en la boca desesperada. 
Cerre los ojos y me relaje, recostandome a dejar que mis otros sentidos se colmen de lo que pasaba: los sonidos de la forma en que me la estaban chupando se mezclaban con otro sonido, raro, que no distinguia del todo... al mirar al costado descubri que era el imbecil, pajeandose como un animal, babeandose. 
Me dio asco y comence a perder la ereccion, con una señal los chicos se lo llevaron arrastrando, afuera de la habitacion mientras gritaba como loco: queria quedarse a mirar. 
Me dio un poco de lastima, le dije a uno de los chicos que lo dejen mirar por la mirilla de la puerta y comence a reir. 
Hacia muchisimo tiempo que no reia con tanta satisfaccion como ahora. 

La risa se me corto cuando descubro unos dedos hurgando entre las nalgas. 
Me incorpore y la hija mientras con una mano la pajeaba a la madre que me la chupaba en cuatro patas, ofreciendole la vulva plenamente a su hija, con su otra mano hurgaba entre mis nalgas buscando mi ano. 
La deje que juege un ratito y me incorpore de gole: 

-Ahora me toca jugar a mi, veni putita vas a ver. 
-No por favor, que yo nunca... 
-Callate o te rompo todos los dientes, yo te voy a mostrar como se hace un culo. 

Tenia la poronga que me explotaba, sabia que no iba a durar mucho culeandome ese angelito, pero no me podia dar el gusto de perderme esto. 

La hice poner en cuatro, la madre que se acueste y le dije "ya que te gusta la conchita de mama, chupasela y hacelo bien, sino te asesino pendeja". 
Sin decir nada, escupi el ojete de la chica, que se abria desafiante y apretado ante mi. 
Le meti el dedo medio y sentia como se quejaba gimiendo mientras no dejaba de chuparle freneticamente el clitoris de la mujer, que se pellizcaba los pezones, con los ojos cerrados y la boca entre abierta. 
Despues de agranadar un poco el ojete, calze la punta de la pija en ese ano hermoso, maravilloso y cerradito y comence a empujar con fuerza. 
Me costo, se movio, se retorcia y tuve que darle un cachetazo en la nuca mientras le recordaba quien mandaba aca. 
La agarre del pelo y empuje, empuje hasta casi meterle los huevos en el culo, bombee como si fuera el ultimo polvo; me encantaba como gemia ante cada embestida pero faltaba algo. 

La agarre entonces del pelo y le dije: 

-Metele todos los dedos que entren en esa concha divina que tiene tu vieja, ya. 

Cuando estaba a punto de acabar ya habia metido su cuarto dedo y giraba la mano para que se agrande la entrada, mientras la madre le empujaba la muñeca hacia adentro pidiendo a los gritos "mas, mas hija de puta, asi!". 
Empece a acabar, no resisti la imagen de ver como la madre se incorporaba gritando cuando le entro toda la mano de la hija, hasta la manija literalmente! 
Descargue una cantidad de leche como nunca en mi vida mientras torturaba el clitoris de esa chica acariciandolo bruscamente y sabiendo que a ella le encantaba, fue hermoso ver como el ojete se le seguia contrayendo intentando cerrarse y no podia, ver como la leche se escapaba de su interior mientras ella seguia pajeandose la concha como si estuviera poseida, aun con su otra mano dentro de su madre extasiada. 

Me volvi al baño a lavarme, me cambie y me fui, dejandole una nueva paliza al imbecil, solo por placer; aunque dudo que me quepa algo mas de placer en el alma. 



Tambien recuerdo un trato que me salio mal... por el que aun estoy pagando. 
Intente cobrarles a unos gitanos y como era de esperar, sali jodido y ahora cargo una maldicion de por vida. 
Por mas que pruebe no logre escapar de esa cruz y, aunque lo intento no logro morir, desde hace mas de trescientos años. 
Veo como todo a mi alrededor va cambiando, vi como me conviertieron en esclavo en ese campamento con un pacto de sangre con el diablo, vi como se esfumo mi dinero, como me robaron aquellos a los que les robe con el afan de conseguir mas y mas, como cai en mi propia trampa y ahora, la unica esperanza que me queda es que alguna vez el infierno se congele y quede liberado de esta magia gitana. 
Y esa es la historia de mi caida, de mi fin eterno. 







Tomandolo con calma (LUJURIA) 

Llevabamos una vida aceptable, con nuestros altibajos pero siempre centrados en nuestros objetivos. Buscamos siempre salirnos un poco del camino, pero definitivamente no desbarrancar y perder completamente el rumbo. 
Sexualmente, después de cinco años de casados, empece a tener ciertas inquietudes, curiosidades y fantasias que me empezaron a molestar. 
No era que las fantasias me molesten en si mismas, sino el hecho de llevarlas a cabo solo en mi mente, cuando me masturbaba en la cama, solamente cuando habia sabanas limpias; de otra forma me la sacudia semi-recostado en el sillon del estudio, luego de cerrar cuidadosamente la puerta con llave. 
No necesitaba de Internet para inflamar mis deseos incumplidos, solo cerrar los ojos y oir una voz femenina lo suficientemente suave y dulce como para imaginar que se trataba de una mujer similar a aquellas que uno ve en programas de chimentos, bailes, etc. 
Brillantes, voluptuosas, inalcanzables, insoportables. 
Solo necesitaba oir la formulita mental que me elevaba al septimo cielo, menos altura que yo, grandes pechos, ansias de tragar esperma y curiosidad por hacerle masajes aun hombre robusto, curiosidad por explorarlo y el secreto deseo de que esa mujer –inexistente, ya que la sola corporizacion de ella la volveria vulgar y por lo tanto indeseable- recona el ano y luego de lubricarmelo, busque con suavidad la próstata y… ese momento era el umbral del fin, acababa con una fuerza enorme, incontrolable. 
A los pocos segundos cortaba, no me interesaba mas nada que me pueda decir esa mujer, ni prolongar el contacto en otra paja insipida; el juego era la conquista sutil, leve, minuciosa, precisa y lenta. 
Al llegar, al acabar, ya esa persona perdia todo interes, no importaba que promesa realice o que delirio proponga. 
O eso pensaba, hasta conocer a Florencia. 
Ella era empleada domestica, a diferencia de mi esposa era morocha con el pelo enrulado, trigueña, media menos de 1,60 y con dos hijos en su haber habia engordado poco y todo lo que habia aumentado habia quedado alojado en sus pechos, portaba unos pezones marron oscuro impactantes, majestuosos y una aureola grande como un alfajor Cachafaz de diámetro. 
Ademas de sus generosos pechos, tenia un limite muy amplio en cuanto a que cosas no haria sexualmente, definitivamente muy amplio. 
Esa capacidad de soprenderme brindando un `si’ ante la proposicion que habiatualmente recibia un NO rotundo y un `habria que ver’ ante cosas que me provocaban un verdadero esfuerzo en elucubrar, esa actitud me cautivo. 
Ademas, se volvia loca por lamerle el ano a un hombre, que nunca la dejaban ni siquiera meter un dedito `inocente’ y que, como poia ser que siempre le pedian la cola a ella y ellos se `ortibaban el ojal’. 
Me encabataba como hablaba esa mujer, era una mezcla entre perversa y guarra, debia ser putisima y esta vez me habian dado muchisimas ganas de chequearlo. 
El detonante se produjo un dia en el que le pedi que se moje bien los dedos en la conchita y luego que se los chupe. 
-Mira que me voy a empachar eh?- me dijo. 
-Por que?- 
-Porque me encanta, después me engolosino y no me para nadie, me vuelve loca el gustito a concha- 
-Pero el tuyo nomas o…- 
-Yo no dije eso, lo dijiste vos bebote- 
Me volvi completamente loco, me dolian los huevos, queria explotar, queria desagitar mis pelotas pero al mismo tiempo me pajeaba lentamente, como nunca! 
-Para que te saques la duda, una vez emborrache a mi amiga y nos matamos, le pegue una chupada de concha que la deje tartamudeando una semana! 
Una pena porque después dejo de ser mi amiga y nunca mas me volvi a comer una conchita… como me calentaba esa hija de puta!- 
No podia creer lo que escuchaba. 

Infinidad de veces habia intentado convencer a mi mujer de hacer un trio con otra mina, pero nada. Me costo muchisimo lograr que pruebe sus jugos, pero un dia luego de chuparle mucho tiempo la concha y hacerla acabar, estando extasiada y aun acabado, subi rapido y le comi la boca con todos sus jugos y de esa manera, logre que saboree su esencia, cosa que no le desagrado para nada, pero tampoco logre entusiasmarla. 
Luego de esa vez, se volvia frecuente darle de probar su sabor, con los dedos, con la boca, incluso le pedia que se pajee y mirarla, de a poco fui logrando que se vuelva mas putita cada vez. 
Insisti en el tema del trio, me enloquecia imaginar su belleza ser prácticamente ultrajada por la putez de Flor, esa morocha con pechos infernales (me queria adoptar como su hijo para amamantarme! Que puta morbosa divina!). 

Habia diferencias radicales entre ambas mujeres, Julieta era distinta, refinada, rubia, con el pelo naturalmente rubio y lacio, era de mas de 1,70 de altura y tenia un cuerpazo de modelo semi-gato, sin exhuberancias, una colita divina muy redondeada (la cual no me dejaba coger muy seguido) y unos pechos lindos, sin ser maraviollosos. 
Tanto insisti, tanto la jodi a Julieta que un dia acepto la idea de un trio, con la condicion de que esa persona tenia que tener su aporbacion y que se tenia que ir antes de la madrugada, sin hacer escandalo, sin falopa. 
Decidi que un poco de champagne `tuneado’ la ayudaria a aflojarse y convertir la noche en algo alucinante, magico, irrepetible. 

Cuando llego Florencia servi el champagne y le coloque el aditivo a la copa de Juli, ella estaba acostumbrada al champagne no asi Florencia, que tomo solo un sorbo, muchisimo mas interesada en desnudar a mi mujer que en otra cosa. 
Me acomode en el sillon y poniendo un MP3 de musica lounge en el equipo, inunde el ambiente de musica suave mientras bajaba un poco las luces, como para generar algo de misterio. 
Florencia la manejo como quiso a Julieta, la desvistio rapido, dejandola solo con los tacos, las medias blancas y el portaligas. 
Ella quedo solo con las botas puestas, tenia un piercing arriba del clítoris, que no habia visto en las fotos que me habia mandado. 
Decia que la rozaba constantemente, el `amiguito magio’ lo llamaba ella al piercing, la muy puta decia que eso le habia cambiado la vida definitivamente, que si algunas mujeres se animaran a eso no precisarian terapia. 
Julieta reia como loca con las ocurrencias de Flor, que aprovechaba para besarla entera, desde el cuello, los hombros, hasta los pezones y la cintura. 
Mi mujer respiraba muy rapido, se la veia como poseida e incluso, por un momento hasta yo estaba hipnotizado por lo que veia. 
Me desvesti sin parpadear casi, mirando como Flor acomodaba a Juli en el sillon para lamerle la conchita con su felpudito rubio cuidadosamente recortado. 
Gemia como loca, se retorcia en el sillon y lo unico que podia decir era continuamente `si, asi… asi… si, asi!’ 
Completamente desnudo y con la pija como un garrote, comenze a acariciar el culo y la concha de Flor. 
Estaba ardiendo, le chorreaba como nunca en mi vida habia visto. 
Comence a pajearme mientras miraba como ellas se disfrutaban mutuamente hasta que Julieta me descubrio y le susurro algo al oido a Flor. 
-Pero que haces papi? Eso no vale, no esta permitido que te casques solito bebe- dijo la puta maxima. 
-Ah no? Y quien dice lo que se puede y lo que no?- 
-Que duda te cabe que quien manda aca soy yo?- me dijo mirandome a los ojos con una sonrisa mezcla de viciosa y macabra Flor. 

Me rei y creo que en ese momento me gusto aceptar que quien mandaba era ella. 
Me llevaron a la habitación, me colocaron boca abajo y comenzaron a hacerme masajes con aceite de almendras en todo el cuerpo, pies, espalda, cuello, piernas, etc. 
Julieta no conocia mis fantasias anales, Flor sabia demasiado, ya estaba jugado, no habia vuelta para atrás. 
De golpe senti dos manos acariciando los cachetes de mi culo, apretandolos, separandolos, amasandolos con fuerza. Esas manos no eran las de mi mujer, a quien descubri mirando lo que hacia Flor al mismo tiempo que se sento contra la pared, con las piernas abiertas y pajeandose suavemente con las manos. 
Flor comenzo a acariciar arriba y abajo entre los cachetes, con toda la mano apoyando la palma contra mi humanidad, rozando con su dedo mayor el ano. 
Me empece a retorcer de placer, esa mujer me estaba llevando a un lugar que jamas habia conocido, pero que definitivamente me estaba gustando y ademas, la situación era completamente alucinante, era como soñar despierto. 
De golpe me abrio el culo y comenzo a lamer mi ano, a hacer circulos con la lengua y luego comenzo a meter la lengua, a cogerme con su lengua como poseida. 
-Aflojate porque si te portas mal te voy a tener que castigar!- dijo la puta exquisita. 
Me concentre en los deliciosos gemidos de mi mujer que se pajeaba frenéticamente y en la sensación de el dedo de Florencia que lentamente me penetraba, buscando llegar al fondo de mi ser. 
Comenzo a hurgar, a buscar hábilmente la próstata y cuando llego, senti como si me dieran electricidad en la planta de los pies. 
La acariciaba suavemente mientras se incorporo y me hablaba al oido. 
-Te gusta bebote?- 
-Si- alcance a gemir, estaba a punto de desmayarme del placer. 
-A partir de ahora soy tu mami, me vas a decir mami o te voy a hacer sufrir- 
Yo no era un tipo muy sumiso que digamos, una cosa es que me relaje y me deje llevar y otra es que me guste que me digan que hacer o bien, me traten para la mierda. 
-Que me guste lo que me haces no te habilita a que me forrees, sabes? No pudramos el rancho al pedo, segui que vas muy bien putita- 
-Ah si? Vas a aprender hoy, no te vas a olvidar nunca de esto- dijo cambiando el tono de voz de gata a uno mucho mas severo. 
Me tapo la boca con un pañuelo y lo ultimo que recuerdo es mi mujer riendose y después, todo negro. 

Desperte boca arriba, al intentar moverme fue imposible, estaba atado como un matambre. 
Las manos atadas hacia los lados de la cama con una soga, que mantenia inmóvil y trabados mis brazos. 
Las piernas abiertas, formando una V y atadas a la cabecera de la cama, desde las rodillas, dejandome en una posición casi de ginecologo. 
Busque a mi mujer y a la puta y no estaban en la habitación, se oia en el baño correr el agua y las voces de las dos mujeres entremezclarse con risas. 
Aparecieron al rato, con el pelo aun mojado y Juli tenia una sonrisa diferente en el rostro. 
Le quise gritar que me suelte, que quien carajos se cree es, puta de mierda ya iba a ver, la iba a arruinar cuando la agarre. 
No podia hablar, estaba amordazado con esas bolitas de goma sado. 
-Vamos a ver, eso que esta ahí es una camara, estamos grabando todo. Si te pensas tomar alguna represalia este video le va a llegar a tu familia, esa familia con plata que te mantiene, que tiene la empresa esperando a que te hagas cargo de ella y seguir ganando mucha platita, no creo que quieran que la dirija un fiestero pervertido como vos, no? Bueno, ademas, aca te presento a mi valijita. Hay algunos juguetes muy novedosos, algunos estan traidos de contrabando, en algunos paises por tener esto vas preso, sabes?- 

Mire asustado a mi mujer, casi piendo clemencia. 
-Asi que me pusiste droga en el champagne? Asi que querias que tu mujercita sea bien puta? Bueno, aca tenes, disfrutalo!- 
Negue con la cabeza, mascullando, gruñendo inútilmente y temblando, que era todo lo que podia hacer atado en esa posición. 
Logre ver como patéticamente se me meneaba la pija, a mitad de camino entre una ereccion y la flaccidez habitual. 
-Ademas, esta bueno que sufras ahora, porque no me gusta eso de que hables con otras, que te pajees, que planees cosas a mis espaldas. Vos te pensas que yo soy una boluda no? Bueno tenes razon, ahora la boluda no va a hacer nada, porque es muy boludita tu mujer, no sabe como liberarte!- 
Note el enojo en Juli, jamas la habia visto asi, entendi que no habia nada que hacer, estaba completamente a merced de esa hija de puta, no quedaba mas que aflojarse un poco y sufrir. 
La valija tenia, ademas de prótesis de un tamaño importante, habia elementos raros, que no conocia ni habia visto siquiera en películas, junto con una caja negra, que adivine seria una bateria. 
En ese momento comence a transpirar frio, se me helo la sangre y comence a temer lo peor. 
-Bueno bebote, ahora te voy a ir explicando lo que vamos a hacer. Como fuiste muy malo, muy mentiroso y muy manipulador, te vamos a cambiar el chip, vamos a hacer que te pongas las pilas, literalmente claro!- dijo Florencia. 
Mi mujer se acomo en un sillon, para mirar el espectáculo, con una copa de champagne en la mano, bebiendo como una reina. 
-Hermosa, ayudame con la camara, queres?- 
-Si, como no- dijo mi mujer y conecto la camara al televisor de la habitación, que estaba en un soporte y pude ver mi triste imagen en la cama, amarrado. 
Di vuelta la cara para no ver el televisor y observe que Flor se estaba colocando una mascara, una de un payaso serio, sadico, con expresión triste y ojos furiosos. 
-Para que no me reconozcas, entendes papi? Sin rencores y sin pruebas, por las dudas!- 
Mi mujer coloco la camara adosandola al soporte de la tele, mostrando panorámicamente todo lo que sucedia. 
-Bueno, ahora vamos a ir colocando los cablecitos… este negrito es el negativo ves? Ese va en tu tetilla, asi… muuuuuuuuy bien! El otro, el rojo lo dejamos. 
Vamos a preparar este cosito, con lubricante para no lastimarte y tener que salir corriendo al hospital, entendes?- 
Tenia en la mano un anillo recubierto en goma, del diámetro de la pija mas o menos, que tenia una especie de gancho en el medio como queriendo envolver la cabeza, pero no… estaba a mitad de camino. 
No entendia nada, me latia muy fuerte el corazon. 
Se coloco guantes quirúrgicos y me agarro la garcha, corriendo el prepucio descubriendo un glande timido, arrugado casi. 
El anillo era efectivamente para rodear la cabeza, pero lo otro… lo otro fue untado con lubricante y era para introducirse en la uretra. 
Con mucho cuidado me empezo a poner el coso ese y me desespere, intente moverme pero fue inútil, mi mujer ataviada con otra mascara de payaso asesino me hizo oler el pañuelo que me drogo nuevamente, dejandome mareado, sin dormirme del todo. 
El elemento que entro en la uretra no era de goma, estaba frio y se sentia mas rustico, cuando me despabile un poco adivine que era de metal. 
-Volviste bebote! Bueno, ahora ves? El cabelcito rojo va a este ganchito, para que los nenes que se portan mal sean recorridos por la electrcidad desde tu pitulin hasta tus tetillas… ves que ingenioso? Ademas, no te olvides que el control del aparato lo tenemos nosotras… asi que te vas a tener que portar bien!- 
Lo unico que atine a hacer en ese momento ademas de ingerir inmensas bocanadas de aire fue llorar. Como nunca antes en mi vida, llore continuamente hasta que comenzo a fluir la electricidad. 
Cuando comenzaba la descarga desaparecia todo, solo quedaba el silencio absoluto, el dolor inimaginable, inconmensurable y un brillo blanco en mis ojos, como si ese blanco fuera inyectado en mi cerebro mismo. 
Luego al ir aflojando la tortura, sentia la tension y el dolor en mi estomago, en mis huevos, en la pija, en todos lados. 
Cuando fui de a poco volviendo en mi, pude ver como Florencia se acomodaba una prótesis tambien de goma negra, cuya punta era brillante y de el extremo de el cinturón salia otro cable rojo: no necesite explicación, no solamente me iba a coger sino que ademas me iba a picanear el orto, la muy hija de redil putas. 
Me quedaba la satisfacción interna de pensar a que asesino iba a contratar para vengarme y torturarlas largamente a las dos, antes de que ordene que las maten y las hagan desaparecer. 
Se dedico a cogerme y fumar porro entre las dos, riendose, pegandome cachetadas en la pija, los huevos, pajeandome frenéticamente la pija semi adormecida, sentia el hormigueo mucho mas leve recorrer mi interior, solo era dolor electrico y cuando la electricidad desparecia solo me habitaba el odio. 
El odio y una pija de goma, enorme, que se abria paso en mi ser. 
Cuando se canso de cogerme, le dio la prótesis a mi mujer que se entretuvo tambien riendo, un buen rato cogiendome, sin electricidad prostatica, pero si cogiendome fuerte, como le rompia el culo a ella muy de vez en cuando. 
-Viste que lindo cuando yo te digo despacio y no me das bola? Viste como se siente, la puta que te repario?- decia Julieta como poseida. 
Ese dia termino, Florencia se fue y Julieta se fue, luego de dormirme bien dopado. 
Desperte desatado, con un ardor de ojete imposible, la pija hinchada por el maltrato y un sobre con un cassete encima de la mesa de luz. 

“Negrito esto es simple. No queres encontrarnos, porque si lo haces nos vas a querer lastimar y si eso pasa un escribano tiene este material, el cual va a llegarle a la prensa y a tu familia. Y una familia bien como la tuya no necesita un escandalo como este. De tu mujer olvidate, me la llevo al interior a vivir conmigo, nos llevamos algo de plata, ella cree que le pertenece y creo que se lo tiene mas que ganado por esos años con vos. Ah! Tambien se llevo documentos que datan como te ganaste la vida, como cagaste al estado y muchas truchadas, libros contables y esas cosas. De paso, vos pensas que me encontraste? Reconsideralo… quizas nosotras te buscamos a vos todo este tiempo. Besitos, cuidate y olvidate de todo esto. O si te calienta recordalo… yo creo que te vas a pajear varias veces mirando ese videito!”. 

La cabeza me hacia ruido. No tenia fuerzas para nada, ni para ducharme. Me acomode en la cama, me acurruque como un perro y desenchufe el telefono, necesitaba dormir y quizas cuando despierte, esto seria solo una pesadilla. 
Solo un mal sueño lujurioso que duro unos cinco años. 





Todo lo ajeno (Envidia) 


Recuerdo la sensación permanente, ese semi-odio permanente, ese sabor metálico en la boca, revoloteando en mi paladar y desembocando, indefectiblemente, en la boca de mi estomago en forma de pequeña ulcera. 

Ese vacío completo, que llena todo y abarca hasta los sueños, que completa la nada espiritual de quien se sabe vencido por una situación que lo desbordo; derrotado por la vida y la incapacidad de reaccionar y ser mas allá de lo que suceda. 
Una sensación de precipicio se apodera de mi como un espíritu, un fantasma maligno y poderoso cada vez que repaso esa noche que pasamos con nuestros vecinos y amigos. 

Yo la miraba a ella, siempre, desde el primer día que nos mudamos fui inevitablemente invadido por su imagen, sus curvas, su sonrisa o quizás nada de todo eso; quizás fue solamente calentura, necesidad animal de penetrar, de saborear como un caníbal desenfrenado, de poseer eso que no es mio ni debería serlo. 
Respirar agitado es solo uno de los signos que ahora reconozco como el umbral de la desesperación que me lleva a cometer actos de los que mas temprano que tarde, me voy a terminar arrepintiendo. 
Ese día no podía respirar, ni pude hablar casi cuando amablemente vinieron a saludarnos, a presentarse y quede como un bicho raro, quizás hasta un amargo, anti social. 

La realidad es que no podía dejar de mirar esas maravillosas tetas, de imaginarla desnuda, cogiendo como una diosa, como una villana insultando e instigando a que la ultrajen y maltraten, riendo a carcajadas, desbocada de tanto sexo y delirio. 
Imaginaba hordas de eunucos deformes que la servían saciandola infinitamente hasta limites inimaginables, imposibles para cualquier ser humano o dios. 


No logro prestar atención a las conversaciones cuando estoy en ese estado de hipnosis, por así decirlo. 
Varias veces quede en silencio, distraído en mis fantasías y me tenían que repetir lo que me preguntaban, como despertándome de un sueño del que no me quiero desprender. 

Charlamos un rato en el cual hice un esfuerzo por concentrarme y no terminar espantandolos. Me excuse diciendo que estaba muy agotado, que generalmente no era tan autista, lo que los hizo reír y quedamos en vernos pronto, que cualquier cosa estamos en la puerta al lado, etc. 
Pasados unos días nos juntamos a cenar y luego de varias cervezas nos sentamos en la sala en los mullidos sillones, cada vez que me sentaba en ellos ponía en el equipo un MP3 con todo lo que tenia de Radiohead y el random me llevaba de la mano a un viaje mental lisergico, eso era una de las pocas cosas que lograba relajarme. 
Esos sillones deberían ser chamanicos, por un lado siempre sentí como que me devoraban, que cuando me levantaba de ellos algo adentro mio había cambiado, implicaba un ritual y un viaje interior que lograba cambiarme el chip y, al mismo tiempo, me asustaba un poco. 

A los vecinos les encantaron los sillones, maldije la ubicación de los mismos ya que no podía mirar a Luciana (mi vecina) pero si quedaba a la vista y en evidencia lo que Juan (mi vecino) estaba viendo: el cuerpazo de mi mujer, que se transparentaba a través del vestido de verano que me calentaba muchísimo siempre que lo usaba Faby. 
Teníamos algo en común con mi vecino: a los dos nos calentaban nuestras mujeres, mutuamente, como un intercambio inconsciente y no consensuado. 

En medio de risas y anécdotas simpáticas de situaciones insólitas de laburo (mi trabajo era así, raro, plagado de gente extraña y un gran generador de anécdotas graciosas) Juan nos mira y dice: 

-Les parece que da la onda para un fasito? 

Con Faby nos miramos, algo atontado por la sobreoxigenacion de las carcajadas y la cerveza no supe que decir y ella tomo las riendas. 

-Si claro, somos gente grande, yo le dije a el bocha de veces que nos fumemos uno... es una buena ocasión, no amor? 

Me quede callado y todos tomaron mi silencio como un si y comenzó la ronda del porro, era grueso, enorme. 
La primer pitada no me hizo nada y lo pase, mire como Luciana se lo ponía en la boca y chupaba con fuerza, con desesperación casi diría y no pude evitar imaginar como seria una mamada hecha por esa mujer, por esa bocota carnosa, que esos ojos verdes de gata me miren mientras me pajea con una mano y me chupa fuerte los huevos, tirándolos abajo, llegando hasta el limite del dolor. 

Esa era una de las excusas que siempre tuve a mano: el sexo oral. 
Faby no era exactamente una experta en el tema, siempre que me limpiaba el sable lo hacia por obligación, no le ponía onda y yo necesitaba una loba famélica de pija, alguien que después de tomarse toda la mamadera sin dejar que una sola gota se desperdicie, me diga gracias con una sonrisa en los labios, mientras se relame. 
Eso no pasaba nunca, siempre salia disparada al baño a escupir, lavarse los dientes y darse un enjuague bucal. 

Lo peor era haber descubierto que los travas efectivamente la maman mejor, quizás por el hecho de haber elegido lo que son mas allá de la plata. 

Juan descubrió mi mirada, mi esfuerzo por sentarme incómodamente para ver a su mujer, espiar esas tetas que caen y se sacuden ante cada movimiento, con forma de pera, perfectas! 
Me dio mucha vergüenza que me descubra casi a punto de babearme y, sin embargo sonrió y estiro la mano para agarrar el porro de la mano de mi mujer, sin perder la oportunidad de acariciar la mano de ella. 

-No creo que sea un efecto de la chala ponerte las manos tan suaves, no? 

Por efecto del porro seguramente se rieron un rato de semejante pelotudez. O yo estaba mas preocupado por otra cosa, o me pego agreta el porro, como sea, no me causo ninguna gracia. 
Aplaque mi amargura disfrutando de cada milímetro que se movía del cuerpazo de Luciana, como cruzaba sus piernas, todo me gustaba de esa mujer. 

Hablamos un rato de cualquier cosa y, mas relajados por el porro, nos insistían que vayamos a bailar con ellos. 

-Hay un boliche muy bueno, las parejas van y bailan, toman algo, hablan libremente, un ambiente muy copado, muy sensual, entendés? Le decía Juan a Faby y ella embobada decía todo que si y se reía. 

-Que onda ese boliche? Le digo a Luciana. 
-Swinger, no fueron nunca? Es buenísimo! Ademas hay mucho respeto por el gusto del otro, gente muy educada, ademas hay seguridad, en cuanto alguien se zarpa se lo lllamamnne enotnecaer direatomento actuberanciamendi sobretidiminte ajajajjajaa. 

No me podía concentrar, cuando esa mina me hablaba era como si estuviera paralizado, sentía como un veneno recorriendome dulcemente por dentro, desde el cerebro, hasta cada terminal nerviosa de mi cuerpo. 

Llegue a balbucear “si, si, claro” sin saber muy bien a que había dicho que si. Esta clarisimo que entendía a que había dicho que si, en lineas generales, pero no puntualmente. Y eso me preocupaba. 

Los días siguientes transcurrieron con relativa normalidad, salvo por el pequeño detalle de no poderme sacar de la cabeza dos cosas: el movimiento de esas tetas hermosas y a que había accedido esa noche de porro. 

Esa duda me carcomía por dentro, no podía concentrarme en casi nada de lo que debía hacer, ni en el trabajo, ni en las cosas de la casa, estaba completamente estupidizado, salia a la calle esperando cruzarme con mi vecina, pero eso nunca pasaba. 

Pasaron varios días, compuestos por horas interminables, por minutos espesos como una ceguera y finalmente, la razón de mi deseo se hizo presente con su marido a cenar, nuevamente. 
Cenamos, reímos, charlamos y de nuevo comenzó el ritual de la conversa y el porro. 
Yo no se si por efecto del churro que nos fumamos o debido a que, empece a notar que su marido me miraba y registraba como yo miraba a su mujer, pero sonriendo siempre, complacido me arriesgaría a decir. 

Nos contaron sobre lo del boliche de la otra noche, que eran abiertos, que disfrutaban del sexo sin mentiras, sin engaños hacia el otro, que disfrutaban viendo al otro gozar, que de esa manera liberaban al otro de una forma extrema y que al igual de limite era el amor que sentían por el otro, dejándolo ser, sin reproches ni celos. 

Cada vez que escuchaba relatos de este tipo se me erizaban los pelos de todo el cuerpo, sentía como escalofríos, similar a escuchar Shine on you crazy diamond de Floyd o leer a Roa Bastos o ver La Naranja Mecánica.. pero esto era mas fuerte, mas excitante y mas perturbador. 
Una nueva clase de odio se estaba gestando dentro mio, un odio exacerbado por la mirada de fascinación embobada de mi mujer hacia 
Juan, la misma que le regalo la semana pasada y me enfurecía 

También me ponía alterado ver como el le hablaba al oído a Faby y ella reía y reía y reía otra vez. Faltaba que le chupe la pija ahí delante nuestro nada mas! 
Hija de puta, no había forma de evitar esa arcada de odio que me salia de la boca del estomago, como si erutase fuego, como. 
De golpe un estallido de luz, como si mil reflectores apuntaran al iris de mis ojos, como misiles de luz buscando mi mirada, una caricia en mi cuello, una voz abriéndose paso navegando el aire, cortando esa energía densa de odio que me rodeaba. 
La mano mágica de Luciana, esa piel que había soñado tantas veces y me había hecho pajear frenéticamente, esa voz que me hipnotizaba, esa boca que me hacia derretir de ganas, ahora estaba jugando cerca de mi oreja, rozándola 
Hola lindo, venís siempre a acá? Me dijo riendo la mujer de mi vecino. 
Yo no recuerdo si hable mucho, poco, si articule palabra, esa secuencia es muy confusa, recuerdo la música latiendo, pulsando mis tímpanos queriendo penetrar en mi ser, punzadas de electricidad abismal en mi carne ante cada caricia de Luciana. 
No podía concentrarme en lo que me estaba haciendo ella, me distraía ver como lentamente Juan desvestía a mi mujer. 
Una nueva sensación ácida invadía mi estomago, quemándolo. 
Y al instante esa punzada era invadida por otra mas fuerte, la lengua de Luciana chupando mi cuello, mis orejas, acariciando mi cara con sus manos, pasando las yemas de sus dedos por mis labios. 
Toda la situación me estaba excitando como nunca antes me había pasado. 
Luciana se coloco de rodillas entre mis piernas, bajo suavemente mi bragueta y busco dentro de mis pantalones mi pija. 
La acaricio encima de mi bóxer de algodón, el cual apretaba dado el tamaño que había alcanzado mi poronga. 
Metió la mano dentro y bajando el grueso elástico dejo mi miembro al aire, que estaba sumamente mojado de la exitacion. 

En el otro sillón la cosa estaba en una onda similar. 
Juan amasaba las tetas de mi mujer, que se había recostado hacia atrás, al tiempo que chupaba sus rosados y enormes pezones como si en eso se le fuera la vida. 
Faby se había arremangado la pollera y corriéndose la tanga se fregaba la concha como si tuviese mal de Parkingson. 
La muy puta se había depilado toda, estaba hermosa toda depilada. 
Solo hacia eso cuando sabia que algo iba a pasar, lo que me volvió a enfurecer: sabia que no se había depilado para mi. 

La montaña rusa de esa noche me llevo de nuevo hacia abajo, Luciana había puesto el elástico de modo que ahorque levemente mis huevos, presionando hacia arriba, proporcionándome un dolor especial, que era raro y agradable, desconocido para mi. 
Tiro con suavidad pero firmeza la piel del prepucio hacia abajo, hasta que el frenillo pedía por favor! 
Me miro a los ojos e incorporándose me hablo al oído 
Te gusta así? Te duele un poquito no?, dijo. Su voz de puta era espectacular, muy sensual. En ese momento si me pedía que me corte los huevos y me los coma, lo hubiera hecho complacido. Esa mujer podía hacer conmigo lo que quisiera, lo sabia y lo disfrutaba muchísimo 
Ssssi, si, me gusta!, logre balbucear. 
Volvió a ponerse de rodillas, me siguió pajeando con una mano rodeando la cabeza de la garcha mientras con la otra amasaba mis bolas, apretando de vez en cuando. 
Note que disfrutaba mucho la muy puta haciéndome sufrir, vi como sonreía ante mis reacciones. 

Juan había dirigido la mano de mi puta esposa hacia su bragueta y ella lo pajeaba torpemente con su mano izquierda, la menos hábil 
Aunque nunca pajear había sido su fuerte, Luciana parecía tener un máster en cascar nutrias, que delicia! 

Faby de golpe, cerro los ojos y se zambullo a chuparle la verga Juan. 
Fue como si me dieran un martillazo en un ojo. 

No solo me ponía furioso verla chupándole la pija a otro, sino ver con que gusto se lo hacia, cuanto me costaba a mi convencerla de que me lo haga. Lo único que me faltaba era que se trague la leche, que se relama y le pida mas! Puta! Tremenda puta había resultado! 

Luciana se había parado de nuevo y al oído me dijo: 
Usted se va a servir lo mismo que el señor? 
No pude responder, no podía hablar, no podía pensar, solo acumular odio y leche en mis huevos, estaba limitadisimo por la situación y la calentura que me generaba esa mujer ajena, pero propia en ese momento. 
Empezó a chuparme la pija magistralmente, rodeando el glande con sus labios carnosos, acariciando la punta y sorbiendo el liquido pre-seminal que emanaba mi enano en abundancia, se la sacaba de la boca para relamerse la saliva mezclada de mis jugos. 
Se limpiaba la cara con dos dedos, que luego engullía como famélica, dejándolos limpios. 
Volvió a tragarse mi pija, estrujando mis huevos que parecían explotar de la calentura que tenia. 
Me latía el ano, la próstata bailaba un malambo dentro mio y en cualquier momento iba a estallar en su garganta. 
Decidí no avisarle, descargarme adentro de esa puta hermosa, aplicada y ajena sin previo aviso. 

Note que Juan comenzaba a gemir, a temblar sus pies, y le agarro la cabeza de mi mujer, haciéndole tragar toda su pija, atragantandola y acabo en su boca, terriblemente, haciendo que tenga arcadas, saliendole la leche por la nariz como un sifón 
A mi por la mitad de eso no me hablaba por una semana, ni me cocinaba ni nada, dejaba de existir. 
Se acomodo un poco el pelo, se limpio la leche de la cara con un tissue y le sonrió la muy hija de puta! 
Ahora me vas a chupar vos a mi, vecinito!, le dijo la muy trola! 


Esa mezcla de odio y deseo, desesperación y lujuria me conmociono de forma que no pude evitar acabar todo dentro la boca de la puta que me asistía 
Trago de muy mala gana la leche diciendo: 
Al menos me hubieras avisado, que poco caballero! 

Juan estaba concentrado chupándole la concha a mi Faby, que recostada en el sillón se retorcía los pezones como queriendo arrancárselos 

Bueno bebote, ahora vos me tenes que coger a mi, mínimo un polvo bien larguito, querido! Dijo Luciana, con un tono que ya no me estaba gustando un carajo. 
No se si se me va a volver a parar tan rápido, che!, le dije con mucha mala onda. 
Yo se como hacértela parar! 
Me hizo parar, con las manos contra la pared, me abrió las piernas como hace la policía para cachearte en la calle. De donde sacaba esas actitudes, esa fuerza esta mujer presuntamente cheta, delicada, preciosa? Era un ángel y un demonio al mismo tiempo? 

Me bajo completamente el bóxer acariciando mi culo, cuando intente darme vuelta. 
Eh que haces?, dije girando medio cuerpo. 
Me agarro de los pelos de la nuca, de esos que duelen mucho y con una mano muy fuerte de las pelotas: 
Acá se hace lo que digo yo, se hace lo que yo quiero o te cago a patadas, boludo! Dijo enérgicamente Luciana. 
Me quede duro, congelado, no sabia como reaccionar. 
Se arrodillo nuevamente y abriendo mis cachetes empezó a lamer mi ano y a masajear mi pija que reposaba flácida 
Hurgo con su lengua en mi agujero y chupo como nadie jamas me había chupado en mi perra vida. 
Mi pija comenzó a reaccionar, mis huevos a llenarse de nuevo. 

Le llevo de la mano al sillón, sacándose la camisa que aun tenia puesta. 
Me empujo y quede sentado, con las piernas estiradas. 
Con las piernas juntas, se agacho dándome la espalda y comenzó a cabalgarme. 
Sentía su concha jugosa, cálida, deliciosa. 
Se la enterraba entera y con toda la pija adentro bailaba, se movía, se sacudía sin dejar un milímetro de carne afuera de esa vulva maravillosa. 
Se pajeaba al mismo tiempo que me cogía, se frotaba el clítoris, se lo estrujaba. 
No aguante mucho de nuevo, rara vez me echaba dos polvos seguidos y mucho menos duraba tan poco, generalmente aguantaba mucho y era un único polvo. Después me desmayaba, prácticamente 
Acabe al sentir las contracciones de su concha que me indicaba, junto con su griterío, que estaba acabando. 
No puedo decir si los disfrute o no, simplemente fui un títere con algunas libertades. 

Se levanto y por sus largas piernas chorreaba mi placer perlado, acariciando unos muslos maravillosos, largos, perfectos. 

Me miro como con lastima, me acaricio el pelo como a un chico y se fue a lavar. 
Yo me serví un whisky mientras Juan se había trepado a mi esposa y la cogía lentamente, besandole la boca como si fueran adolescentes, desesperados por que sus bocas se encuentren, mordiéndose 

Luciana salio del baño, tenia aun los tacos altos puestos, era su única vestimenta. A medida que caminaba sus grandes tetas rebotaban y me quede mirándola, con la boca abierta como se acercaba. 
Me saco el whisky de la mano, se tomo todo el vaso de un trago y me dijo “Mira, esto es un polvo de verdad” y se unió a Faby y su marido. 


Comenzó a comerle la boca a mi mujer, a amasar sus tetas, a morderlas. 
Juan entendiendo bien el juego, se retiro y tomo a mi mujer de la mano, dirigiéndola hacia la alfombra, ese espacio era mas apropiado para los tres, que se mezclaron en caricias, besos y lamidas; formando prácticamente una sola persona deforme y uniforme. 

Estuvieron cogiendo como animales durante mas de una hora, Juan acabo tres veces seguidas, sin parar. 
Una adentro de mi mujer, otra en las tetas de la suya las cuales fueron limpiadas por la lengua de la puta de mi mujer y la ultima en la boca de su mujer, la cual compartió su semen con Faby, besándose largamente. 
También cabe destacar que mi mujer se dejo hacer el culo salvajemente por la pija de Juan que, si bien no era enorme, la usaba muy bien. 
Salvajismo incentivado por los masajes que su mujer le hacia en el ano, cogiéndolo con sus dedos. 

No recuerdo si lo que me termino de enloquecer fue verlos reír juntos, mientras charlaban y fumaban otro porro; el hecho de que hayan gozado tanto y sin necesitarme; ver que mi mujer haga tantas cosas que conmigo nunca quiso; el hecho de que me ignoren sistemáticamente o todo junto. 
La verdad es que tampoco recuerdo el momento en el que tome mi arma y dispare riendo contra mi propia persona, en mi sien derecha, empuñando mi .45. 
Ahora tendré toda una eternidad en el infierno para recordar y analizar que hice mal. Mientras tanto seguirán castigándome, sufriendo por mis actos, mis dudas y mis debilidades. 
Pero lo que tengo claro, es que cuando el diablo no me mire, voy a recordar las miradas de terror de los tres perfectos cogedores; sus gritos; la suplica de Faby; la desesperación de Luciana por incorporarse resbalando; la de Juan tapándose los ojos. 

Voy a recordar y disfrutar, a tomarme ese recreo en este infierno. 







Abriendo la expectativa (Pereza) 



Despues de la separacion habia quedado inapetente, sin ganas de hacer nada, abatida, demolida. 
Mas luego de la segunda conciliatoria: Ruben se habia aparecido con su nueva pareja, Cesar un joven de 10 años menos que yo, flaco, con ojos claros y pelo prolijamente despeinado. Un bombon. 
Pero me hubiera dado lo mismo que sea un bizco, rengo y obloide, con los brazos arrastrando por el suelo y aliento a baño de Constitucion. 
A mis 42 no estaba tan mal, tenia unas tetazas tremendas, los pendejos morian por tirarse un clavado entre mis pechos y quedarse a vivir. 
Pero yo no tenia ganas de andar de maestra de nadie, menos si tiene la mitad de mi edad. Un horror! 
Y los tipos de mi edad eran unos pendeviejos, se la daban de cancheros, que porque se tomaban un trago y bailaban un poco de reggaeton como unos viejos cascarudos de 90 años, reumaticos y operados de la cadera, se creian Travolta en Fiebre de Sabado por la Noche. 
Vivian su segunda adolescencia con una felicidad odiosa: ademas de euforicos volvian a ser pelotudos! 
Entonces empece a recluirme, a ponerme agria, mis comentarios acidos iban aumentando en cantidad y calidad. 
Ejemplos? Bien. 
Gimnasio Megatlon, Yerbal y Rojas, Caballito. Instructor de gimnasion, acostumbrado a comer tanto carne joven como en conserva (como yo) siempre en buen estado. 
“Con el escalador no sabes como vas a levantar esa cola, los tipos van a morir por vos” 
“Seguro que esa frase la inventaste recien! No sabia que los filosofos daban clase de gimnasia!” 
Listo, asunto terminado con el profe-sex. 
Corrientes y Callao, 5 de la tarde, verano, puesto de diarios. 
“Pero que pickapa mamita, no... si sos un infierno” 
“Deci que deje el tridente en casa, sino estarias genial para ir a la parrilla, viejo de mierda!” 
Asi fueron pasando los meses, me fui asexuando. Los que no te querian para un touch and go, buscaban hacer un trio o bien eran adolescentes. 
Cuando me estaba por resignar y volverme monja de clausura, conoci a Sergio, un ingeniero semi-intelectual (al punto de ser un tipo copado, no esos sabelotodo insportables), con sentido del humor y una cintura para pilotear mi acidez envidiable, era una maravilla. 
No era hermoso, pero tenia algo en la mirada que te atravesaba, tenia unos ojos marrones profundos, con pestañas arqueadas, trigueño, grandote. 
Tenia 34 pero en el esa diferencia de edad no se notaba, era gracioso cuando la situacion lo pedia y profundo cuando era necesario, se reia de mis desplantes cinicos con unos dientes blancos cuidados, siempre bien afeitado.
Empece a pensar en un momento si este muchacho seria puto o, minimo, bisexual o bicurioso. 
Se lo pregunte, no me iba a quedar con la intriga! 
Solo logre que se ria largamente y me dejo petrificada con la respuesta: 
“Vos me lo preguntas porque siempre estoy prolijo o porque te calienta imaginarme con otro tipo teniendo relaciones sexuales?” 

No sabia que decir, me empece a reir como hacia mucho no me pasaba y me calente mucho, demasiado. 
No se si fue el vino que eligio, el lugar al que me llevo a comer, el ambiente, las velas o imaginarmelo desnudo siendo penetrado por otro tipo como el. 
Empece a hablar sin sentido casi, note que cuando mas queria emparchar la cosa peor parada quedaba. 
Me dio mucha verguenza ver como se sonreia y tomaba lentamente mas vino como si estuviese escuchando a Leonardo DaVinci dar una charla. 
Pero lo que mas me perturbo fue esa imagen y la duda que se me habia instalado en la cabeza y entre las piernas. 
Ademas, estaba empapada como una pendeja de 13 años en su primer beso de lengua. 
Me llevo hasta mi casa escuchando un disco de Peter Gabriel, paro frente a mi hogar y nos dimos unos besos en el auto largamente. 
Por un lado queria que meta su mano dentro de mi pollera que habilmente habia arremangado al subir al auto, deslizandome sobre el tapizado. 
Previamente, en el toilette habia retirado la tanguita, por las dudas. 
Pero el muy hijo de puta ni me toco, mejor dicho, me toco pero solo la cara, muy tiernamente me acaricio! 
Un dulce de leche! O un estratega que me estaba dejando caliente para agarrarme bien fermentada en la proxima? 

Esa noche me la pase soñando con Sergio, que me cogia como si fuera un semi-dios, con una poronga enorme, descomunal, una pija inimaginable, imposible. 
Me desgarraba y me encantaban esas punzadas de dolor, me latian las paredes de la concha y la sensacion era indescriptible. 
Psicologicamente podia ser la idealizacion de algo que no existe, junto con la falta de sexo real y como me habia dejado caliente en la cita. 
Mis amigas dirian que estaba caliente como una pava, que necesitaba urgente una barra de carne viva entre las piernas o me iba a volver loca del todo y esas cosas cariñosas que dicen las chicas cuando una anda embobada con alguien que recien conocio. 

Llego el fin de semana y nos fuimos al parque Rivadavia a tomar mate, reirnos de pavadas, disfrutamos de una tarde al solcito que me encanto. 
Me hacia reir mucho y cuando me pasa eso me siento como intoxicada, drogada y entonces hago invitaciones de las que, generalmente, me termino arrepintiendo. 
“Y si vamos a comer algo a mi casa esta noche?” dije con voz de melosa. 
No entendio la indirecta o no quiso entenderla y cruzamos a comprar las cosas a Disco, justo en frente del parque. 
Hace falta que diga que me pone loquita que un hombre cocine para mi? Se ponga el delantal y yo me dedique a hablar y contar estupideces, escuchar musica y seguir riendonos! Que previa! 
Cocino riquisimo, sin ser excesivo quedamos llenos y medio en pedo fruto del vino blanco dulce que compro. 
Lo lleve casi de los pelos a la cama, lo tire como si lo fuera a violar, con los ojos inyectados en sangre y le arranque el boxer. 
Descubri una pijota importante, venosa, gruesa. No como habia soñado, pero no estaba nada mal. Y eso que estaba a mitad de camino! 
Me la trague de un solo bocado y empece a lamerla dentro de mi boca, jugando con su cabeza que ya estaba mojadita. 
Sentia como latia dentro mio, como esa masa de carne iba ganando tamaño y forma. 
Me la saque de la boca haciendo un “pop!” inentando mostrarle mi habilidad petera ganada con años de complacer a un hijo de puta que me termino dejando. 
Al menos este se lo habia ganado, me habia cocinado y como! 
Empece a chuparle los huevos mientras con una mano le tire muy fuerte de la piel, dejando su cabeza tirante, roja, brillosa y con la otra mano comence a pajearlo lento, apretando mi mano alrededor de esa cabeza enorme, apretandola todo lo que pude. 
Que placer verlo retorcerse de placer! Gemia como un bebe hambriento, se estaba volviendo loco y cuando me la puse de nuevo en la boca para saborear esa pija divina, empezo a acabar con varios largos y espesos chorros de leche tibia. 
Trague todo lo que pude pero en un momento la situacion me supero, nunca en mi vida me habian dado tanta leche para engullir y empezo a brotar como un sifon de mi nariz ese liquido perlado. 
Me levante con mucha vergüenza y me fui a limpiar al baño. 
Entro detras mio y dandome una palmada en el culo se dispuso a mear. 
No podia creer, se la sostenia con las dos manos, era gigante! 

Se me hacia agua la boca y la concha, imaginaba tener ese matafuego de carne adentro mio por fin! Y un buen rato, ya que estaba recien vaciado! 

No fue asi, cuando volvi de lavarme los dientes roncaba como un lobo marino, todo retorcido en la cama acaparando el sommier. 
Me fui a dormir al sillon esa noche, me lleve el vibrador para que me haga compañía y me ayude a mitigar el ardor que sentia entre las piernas. 

Al otro dia le dije muy seria “Tenemos que hablar sobre anoche” 
“Te entiendo, sabes que pasa? Yo vivo muy cansado, muy stressado, con mucho laburo, muchos quilombos, entonces despues del primero caigo frito!” 
“Bueno, pero a mi con un polvito rapido no me arreglas, aunque mas no sea, que ese cortito sea adentro mio!” le conteste haciendo puchero. 
“Mira yo te entiendo, pero si es por cantidad traigo a unos amigos que andan solteros y entre todos te agasajamos!” dijo riendose. 
Yo no supe si tomarlo como una joda, como una invitacion sutil, si pegarle un par de cachetazos y echarlo de mi casa... 
Opte por reirme y tomarlo como personas adultas. No tenia ganas de perseguirme, era muy temprano. 
Pasaron un par de semanas donde el sexo fue bueno, sin ser maravilloso. 
Lo notaba cansado, desganado, como en otra. Un dia no aguante mas y lo encare. 
Me conto una triste historia (que no viene al caso) y despues de eso volvi con mi necesidad de pija, que uno solo no me servia, blablabla. 
Esta vez me miro fijo a los ojos y muy suave y calmadamente dijo: 
“Me encanta como sos, como te reis, el lomo que tenes, me gusta todo de vos y antes que me metas los cuernos o te fijes en otro, yo te libero de esa insatisfaccion, traemos a alguien mas y te cojemos hasta que te empaches”. 
Se termino el mate y se me quedo mirando fijo, con una sonrisita canchera que era para matarlo, si a besos y a palos! 

No sabia que decirle, la cabeza me latia, me sentia una puta pero al mismo tiempo me calentaba la idea de que varios tipos me atiendan como a una reina, ofrezcan sus sacrificios de carne y leche para la diosa concha. 

Me habre puesto colorada, como siempre me pasa cuando me apuran mal y no paraba de evitar su mirada, no sabia que hacer. 
Se puso de pie, me beso en los labios tiernamente. 
“Me tengo que ir a trabajar, pensalo, cuando vuelvo a la noche lo hablamos” 

No me pude concentrar en todo el dia, me volvi a casa al mediodia, dije que me sentia mal y en cierta forma era cierto. 
No sabia que hacer de mi vida, despues de tanto tiempo de fracasar con parejas insipidas, esteriles y ahora esto? 

No entendia como funcionaba esa perversion adentro mio, pero la realidad era que estaba ultra caliente! No se si termine aceptando por miedo a perderlo, a no encontrar alguien que me haga sentir tan plena o bien, pensaba esas excusas para no asumir que me encantaba la posibilidad de que varias pijas se turnen para hurgarme, penetrarme, alimentarme. 

“Quizas no todo dependa solamente del deseo, sino de las posibilidades de cada uno de justificar lo que le pasa, de que las excusas o razones de llevar algo a cabo sean lo suficientemente fuertes como para que no parezca una simple locura.” 

Tire la cosmopolitan por el balcon y me servi una copa de vino blanco dulce, que me relajaba, me ponia mas putita de lo habitual y me di un baño de inmersion largo, con sales y espuma, puse un cd de Chill Out y me quede dormida. 

Me desperte con el ruido de la puerta de entrada y voces, la voz de Sergio y otras dos voces masculinas mas. Carajo! Tenia la ropa en la pieza y para llegar a ella tenia que atravesar el pasillo totalmente desnuda. 
Oia las voces acercarse y no supe que hacer, parada junto a la puerta decidi correr hasta la habitacion y cerrar la puerta para vestirme. 

Cabe destacar que quedar en bolas, tirada en el piso despues de un golpazo y los amigos de tu pareja mirandote fijo mientras no sabes que hacer si putear, taparte con las manos torpemente, quejarte del dolor o llorar por tu mala suerte; quizas para los demas sea gracioso pero a mi no me causo ninguna gracia! 

Sergio muy caballerosamente se acerco, me levanto, me llevo en brazos a la pieza y me ayudo a vestirme. No queria salir de ahi, queria que me trague la tierra, convertirme en oruga. 

Me beso mucho cuando me fue vistiendo y yo lloraba como una tarada. 
Acaricio mis pechos, los amaso y jugo con mis pezones, era una sensacion rara de vergüenza y al mismo tiempo exitacion, sabia como calentarme y mis tetas eran mi punto debil. 
Salimos al comedor, me presento a Raul y Esteban, amigos del gimnasio. 
Raul era morocho, grandote, de ojos grandes, mirada penetrante. 
No dejaba de mirar mis tetas abajo del vestido, les estaba sacando una radiografia! 
Esteban era mas bien bajito, rellenito, sin ser gordo, rubiecito, prolijo. 

Hablamos amigablemente, se hizo la noche y Sergio los invito a quedarse a cenar. A esa altura me habia olvidado del incidente y nos estabamos riendo como locos de cualquier cosa, como siempre que me convidaban con ese vinito dulce y frio. 
De golpe Esteban se levanto y note como el jean le apretaba la entrepierna, tenia un bulto enorme! O bien estaba erniado o tenia una pija descomunal. 
Debi haber puesto cara como si fuera una vagabunda frente a una rotiseria. 
Raul lo noto y se sonrio, yo me sonroje como una tarada evidenciando aun mas mi estado de semi-hipnosis ante el equipaje de Esteban. 
Sergio noto la situacion y cuando nos fuimos a la cocina me arrincono y me susurro al oido: “Esta noche si queres vas a tener la cuota de pija que te debo putita” a lo que respondi “Si Raul la tiene como la de Esteban, mejor aviso al trabajo que no voy a poder ir por un par de dias!” 

Sonrio y me llevo de la mano al comedor. Puso un cd de musica suave y bajo las luces. 
Evidentemente con ellos tenia todo charlado y arreglado, empezamos a bailar y mientras me besaba en la boca me acariciaba el generoso culo que porto. 
Estaba poniendome mas caliente que lo habitual cuando se acerca Raul y le pide permiso a Sergio para bailar conmigo. 
Al abrazarlo senti como crecia su pija dentro de su pantalon, dando saltos. 
“Parece que hay alguien que se puso muy contento por aca!” le dije con mi mejor voz de gata. 

Se desvistieron rapidamente, sin poesia, sin baile, sin romance. De eso se trataba, de sexo solamente, amor era otra cosa. 
Me hicieron poner de rodillas y se pajeaban mientras le chupaba laboriosamente la pija a mi hombre, sus amigos se pajeaban. 
Me costaba bastante concentrarme en lo que hacia, se me iban los ojos a las otras herramientas que eran importantes tambien, pero la de Esteban era gigantesca, gruesa, muy gruesa! 
Me fui turnando entre las tres, cerraba los ojos y jugaba interiormente a reconocerlas solo con la boca, con sus sabores, sus formas, las sensacion de las venas, los pelos. 
Ahi mismo en la alfombra me cogieron, rotando como un equipo de voley por todo mi cuerpo; pero a los pocos minutos Sergio se recosto en el sillon del comedor y se dedico a mirar y a tomar whisky. 
Cada tanto lo miraba y se estaba pajeando muy lentamente, acariciando la cabeza de la pija que estaba a mitad de camino entre la ereccion y la somnolencia. 
Y se lo veia feliz, sonriente, disfrutaba ver como sus amigos me cogian como si en cada embestida de su carne contra mi carne el goce de ellos fuera el de el, propio. 
Raul se recosto, me monte sobre el y enfunde su verga con mi concha que se regocijaba al frotrar sus huevos con mis labios, mi clitoris acariciado por su vello pubico. 
Esteban comenzo a tocar mi culo y dilatar mi ano hasta que senti que me pasaba lubricante y comenzaba a empujar con su gruesa humanidad contra mi ojete complaciente. 
No es que no me guste que me hagan la cola, pero me preocupe pensando en TODO eso buceando dentro mio. 
Fue un poco doloroso al principio, raro, como si estuviera llena, como si me estuviera por salir a traves de la garganta y al mismo tiempo, me encantaba. 
Quizas fue la combinacion de todo, de como me cogia Raul y me chupaba fuertemente las tetas hinchadas, con mis pezones inflamados y enormes (mas enormes de lo habitual) y esa barra de carne en mi culo... y mi pareja sobandose la pija mirando todo, complacido, extasiado, saboreando la escena. 
La noche se hizo larga, transpire mucho y no me dejaban ni siquiera ir al lavarme, me seguian cogiendo, haciendo chupar y amasar cuerpos, besando bocas y todos los rincones habidos y por haber; siempre con Sergio mirando, tomando y mirando y tomando mas y mas. 
A la madrugada fue a abrirles a sus amigos, sumamente mareado por el acohol. 
Yo tambien estaba mareada, me latia la concha exultante de placer, explotaba de jugos y alegria, tenia una sonrisa que crei que nunca se me borraria de la cara. 
Hasta que llego Esteban y me conto lo que habia pasado. 

Me costo mucho recuperarme de eso, pero decidi darle lo mejor que tengo de mi, el se merece eso y mucho mas. 

Entonces combine con Esteban y Raul de hacer orgias con amigos y amigas en mi casa, por una modica suma venian a gozar con nosotros, para ayudarme a mi y a Sergio. 
Reforme la habitacion, puse un enorme espejo y detras de el esta su lugar. 

Ahi cada noche que recibo visitas lo acomodo previamente en su silla de ruedas para que contemple el espectaculo completo, como a el le gusta. 
Solo que ahora estando paraplejico no va a poder tocarse, pero en definitiva se que de alguna manera el sigue disfrutando. 
Al menos despues de caerse por la escalera esa primera noche de orgia, el es feliz de esta manera. 
Nunca supe si era por cansancio o por voyeur o por las dos cosas que participaba poco y nada. Ahora ya no tiene opcion. 





Gula (empacho de pasiones) 


Estuve mucho tiempo con Manuel en pareja, demasiado diria. 
Incluso soporte mucho mas tiempo del recomendable por la mayoria de mis amigas. 
No porque sea malo, ni jugador o nada por el estilo. 
Sencillamente era muy mediocre en la cama. Hasta creo que esa palabra le quedaba como un halago. 
No sabia eso hasta que un dia una de las chicas del grupo me comento de un numero, un chat telefonico donde uno creaba una casilla con una presentacion y luego la gente te dejaba mensajes, se comunicaba con vos, etc. 
Sonaba distinto, para salir de la rutina, me auto convenci. 
En realidad, yo sabia que buscaba una variante a mi vida sexual, pero jamas imagine que llegaria a este extremo. 

Conoci primero a Josesito, vamos a decirle asi, que fue quien me hablo mucho, me lleno la cabeza de ideas nuevas y me libero fantasias de todo tipo. 
La primera noche que entre a hablar, me pidio una conferencia y acepte. Estuvimos cuatro horas hablando, me dio vuelta la cabeza! Al principio muy cortes, muy educado, sumamente frontal (me dijo que estaba en pareja) y me conto que buscaba una mujer para formar un trio con su chica. 
Quizas a partir de esa sinceridad, de la seguridad que me transmitio, de mi aburrimiento con Manuel o todo junto, me empece a soltar, a jugar, a calentarme. 
Me hablaba con una paz, casi susurrandome al oido, me contaba como era el, que hacia y todo eso. 
Según me decia, morocho, grandote, dulce pero pervertido. 
Despues quiso saber como era yo y me dio un poco de cosita. 
No por vergüenza, pense que me iba a cortar porque no me consideraba una mujer atractiva. 
Le dije que media 1,68 de pelo castaño, boca grande y con curvas. 
Sobre todo en mi delantera la cual, al ser madre de una hija se habian visto agrandadas con el peso que habia ganado luego del parto. 
Le encantaron mis tetotas (como el me decia siempre), encima mis aureolas eran muy grandes y muy sensibles. 
Le contaba que me encantaba que me las chupen fuerte, que las laman, que las pellizquen y empece a notar que la respiracion no era la misma, lo notaba mas cortado, mas monosilabico. 
Y ocurrio lo que jamas me habia pasado (entre otras miles de cosas) escuche como alguien acababa solo con mis palabras. 
Los gemidos de ese muchacho me volvieron loquita y nos despedimos, previo pasaje de mi numero de celular. 
Me tire de cabeza al cajon de la mesa de luz y saque mi vibrador y me masturbe largamente, chupandome las tetas hasta el punto de lastimarme incluso. 

Seguimos hablando y Josesito me fue haciendo la cabeza de a poco, abriendome a cosas nuevas, como ser grabada, usar mi lengua en su ano, fiestas y ataduras. 
Me volvia loco el pendejo (era casi diez años menor que yo), me calentaba mucho y encima no queria nada, ni ser novio, amante ni nada, solo escucharme y pajearse. 
Encima, me acosejaba, me escuchaba y siempre tenia alguna palabra dulce y guarra para mi. 
Entonces me empece a liberar y tambien mi casilla a recibir mensajes de otras personas. 
Cuando se lo conte, me dijo que le de para adelante, que no nos unia nada, que estaba muy bien experimentar y crecer. 
Yo no podia creer lo que oia, este pibe era un marciano! 
La unica condicion que puso fue la de que le cuente mis historias con otros/as. 

Pasaron los meses y cada vez comparaba mas con el paparulo que tenia de pareja. No lograba calentarme nada, ni la decima parte de lo que provocaba el pendejo solamente susurrandome al oido. 
Entonces sucedió lo logico: nos separamos. Y mi vida se transformo totalmente, me saque de encima ese paquete que ni coger sabia y comence mi camino hacia la promiscuidad y la liberacion de la carne. 
Lo primero que hice fue empezar a aceptar comunicaciones con parejas, los escuchaba como se pajeaban mientras me oian, me contaban las cosas que hacian e incluso me invitaban a su casa, a compartir buen sexo. 
Tengo que confesar que me asuste mucho y nunca concrete eso. 
Despues casi todos chicos de la edad de mi mentor, mi libertador. 
Rondando los 28, yo tenia 37 era una buena diferencia. 

Me llovian mensajes, muchos los desechaba y algunos solo por morbosa curiosidad los oia y respondia. 
Una mujer me pidio comunicación directamente, sin dejarme un solo mensaje. 
Yo sabia que mi chico pervertidor se pondria contento, entonces acepte. Hablamos con la mujer, nos pajeamos muchos, intercambiamos numeros y seguimos una onda copada pero algo histerica, ella no se decidia a concretar y yo precisaba carne, sudor, semen, jugos y bocas que saborear. 

Entonces aparecio Marcos, un pibe de 26, que me invito a su casa, cerca de mi trabajo. Decidi dejar esa tarde mi trabajo temprano, diciendo que me sentia mal y me dirigi a la casa del bebe en cuestion. 
Cuando hablamos estaba todo mas que claro, era un encuentro sexual y nada mas, no novios, no amantes, no celos, no rotura de pelotas. 
No es que yo sea Sharon Stone, pero cuando un pendejo se enamora se pone cargoso como un jefe tartamudo! 
Menos mal que era un bombon, flaquito, jugueton. 
Comenzamos con unos besos, unos mimos y de movima me hizo acostar y comenzo a masajearme, con mucho aceite y me relaje completamente. Me sentia una reina. 
Despues de dejarme blandita y caliente, me dio vuelta y masajeo largamente mis tetas con aceite y me empece a derretir, me sentia mal de lo caliente que estaba. Es que mis tetas son punto debil! 
Lo hice parar contra la pared, como los policias cuando te palpan de armas y lo desvesti del todo. Comence a besarle la nuca mientras le apoyaba mis pechos contra la espalda y le hacia caricias en la cola. 

No tenia una gran cola, pero valia la pena acariciarla y ademas, me encantaba hacerlo porque se ponia muy nervioso, se daba vuelta y yo le tiraba del pelo de la nuca y lo hacia apoyar la cara contra la pared. 

Cuando comence a acariciarle el ano ya le chupaba la oreja y le susurre: “Que pasa bebe? A vos no te gusta hacerle el culo a las nenas? Bueno a las nenas nos gusta tambien hacerles el culo a ustedes... Un ratito cada uno, no te parece?”. 

Se dio vuelta como si le hubiera pegado a la madre y me agarro del pelo, le gustaba hacerse el macho salvaje y ese juego me gustaba tambien. 
Me hizo arrodillar y chuparle la pija. Como si tuviera que obligarme, pendejo! Le segui el juego y me resisti un poco y luego me trague toda esa pija de golpe, sin una sola arcada. 
Se descargo en mi garganta y limpiandome la comisura de los labios busque su boca para besarlo, aun algo de leche en la boca. 
No es que me caliente eso, pero lo hice de pura mala que soy. 
Al principio le dio asco, pero despues termino accediendo. 

Me acosto en la cama, quizas un poco para que deje de besarlo. 
Me abrio las piernas y subio desde las piernas hasta la concha y se dedico a chuparme largamente, mientras yo me apretaba las tetas. 
Me chupo el clitoris, algo torpemente pero logro hacerme acabar. 
Ademas paso el tiempo suficiente para se le vuelva a parar y comence a montarlo. 
Lo cabalgue un rato y me chupaba las tetas como un bebe, con fuerza, como queriendo alimentarse de mi. 
Mientras me movia con su pija adentro, comenzo a acariciar mi ano y a decirme: “Ahora me toca a mi, ahora vas a ver putita”. 
“Mira que no me asusto de nada eh!?” le dije desafiante. 
“Nada es una palabra demasiado grande, sabias?” 
“Dije nada, es nada bebe!” y le mordi un poco la boca. 
“A ver, por ejemplo si te quiero hacer el culo? Te arrugas!” 
“No tenes ni idea de quien te esta cogiendo pendejito” le dije poniendo la mejor voz de puta que me salio. 
“Ah si? Y si te digo de llamar a un amigo?” termino de decir la “o” de amigo y me brillaron los ojitos. 
Claro! Eso me hacia falta! Llenarme de porongas, en todos lados, no dejarme respirar de tanta pija que me den. 
“Obvio bebe! Que estas esperando para llamarlo?” le dije mientras me relamia por adentro. 
La cara del pendejo era impagable, no se si porque no se esperaba mi respuesta, porque no habia calulado mi nivel de putez o bien, por haber acabado y llenado toda la concha de leche caliente, en cinco chorros que parecian interminables. 

Me levante, fui a lavarme al baño y escuche como llamaba a su amigo para “enfiestarme”. 
Esa palabra me causo gracia, tipico de pendejos creerse que ellos son quienes te cojen cuando en verdad la que se lo coje es una, la que habilita la situacion sos vos y nadie mas. 

Me lave un poco, me enjuague el gusto de su humanidad de mi boca, me acomode un poco el pelo y cuando lo hacia, inclinando mi cuerpo hacia adelante note mis tetas bamboleandose. 
Las palpe, las acaricie un poco e instantaneamente un placer enorme me recorrio. La sesibilidad adquirida era mucha y no se esfumaba asi nomas. 
Note mi cara en el espejo, habia un sonrisa enorme dibujada en mi cara, por primera vez en muchisimo tiempo notaba felicidad en mi ser. 
Decidi ducharme para aflojarme un poco y estar bien limpita para lo que se avecinaba, queria estar hecha una reina para cuando llegue el amigo de Marcos. 

Habra tardado unos 15 minutos, mas o menos. 
Mientras me secaba el pelo pude escuchar como se abria la puerta y note voces. Pero agudizando el oido note que no eran solo dos voces, eran muchas mas. 
Me asuste, no esperaba mas gente, no esperaba una orgia, incluso no sabia que esperaba. Comence a temblar como una hoja, me senti estupida, incauta y manipulable. 
Dude de todo eso que estaba tan convencida antes, me dio asco lo puta que me sentia antes, de lo incontrolablemente viciosa que me habia puesto la insatisfaccion que me provocaba mi ex. 
Me quede en un rincon asustada, tensionada y cubriendome con la remera mis enormes tetas, cruzando las piernas para taparme como una adolescente virgen la conchita totalmente depilada para la ocasión. 

Entro Marcos en el diminuto baño y solo mirandome comprendio la situacion. Me comenzo a hablar dulcemente al oido, acariciandome el pelo, el cuello, la cintura y el ombligo. 

-No pasa nada, llame a uno y vino toda la banda, pero los rajo a todos, no te preocupes. Yo quiero que la pases bien nomas, si vas a sufrir cancelamos todo ya mismo. 

-Es que yo... me dio miedo entendes? 

-Quedate tranquila, mi amigo se zarpo, ya mismo le digo que se vaya y nos deje solos. Una lastima porque trajo a los amigos rugbiers de el. 

Hijo de puta! Mi palabra clave! No me gustan los conchetitos, prefiero mas bien que sean mezcla de mecanicos y filosofos de la vida o de la calle. Pero con que sean grandotes me alcanzaba, si no los queria para charlar! O al menos, no pensaba desocupar mi bocaza para responderles. 
Cuestion que me empece a aflojar y de a poco fui aflojando la remera y responderle sus besos suaves con unos mas fogosos y apasionados. 
Terminamos comiendonos la boca ahi nomas, como dos novatos, a las apuradas, torpemente y con una excitación indescriptible, infinita. 
Parecia meada de lo mojada que estaba. 

Cuando sali del baño estaban esperandome afuera, con el torso desnudo. Eran cinco, el amigo de Marcos era flaquito y se lo notaba nervioso. Los otros eran grandotes, morochos, con algo de pancita pero anchos, duros, para morderlos todos. 
Parecian mas bien policias que rugbiers pero en verdad no me interesaba de que vivian, solo que se les pare y me peguen la cogida de mi vida. 

Asi que nos organizamos, ni les pregunte los nombres. 

-Bueno se van sacando los pantalones por favor?- dije con un tono de voz firme para no declararme cagada en las patas. 
Cuando los pantalones se bajaron me encontre con un par de pijas para hacerles un monumento! Mama! 
Habia dos que eran sencillamente descomunales, parecian de animales. Se les marcaban a traves del boxer semi paradas, con unos huevos importantes, cargados de leche. 
Leche que era toda para mi sola. 

Quise organizar la cosa, dando ordenes al principio pero fue inutil. 
Uno de los pijudos se acosto en el suelo y lo monte, por suerte estaba bien lubricada y asi y todo entro trabajosamente. 
Sentia como se iba abriendo paso dentro mio ese trozo de carne dura, venosa, latente. 
Ni bien me termine de acomodar empezo a chuparme las tetas como loco, muy fuerte, como un bebe famelico, un bebe gigante y pervertido. 
Comence a moverme despacio, saboreando con mis labios vaginales el contacto con sus huevos peludos y cuando intentaba concentrarme en las sensaciones que me invadian como arcadas incontrolables se me aparecio adelante de la cara una verga mediana, con la cabeza pelada, reluciente, brillante de liquido preseminal y una mano que la rodeaba a la altura de los huevos, empujando los mismo hacia adelante. 

-Nene si te los apretas tanto te vas a capar solito, dejame a mi, dejala a la tia que ella sabe como cuidarlos. 

Me hice la puta y parece que me salio bien, el chico sonrio y solto la verga. Comence a mamarla como un chupetin, solo la cabeza ya que no era muy larga y queria estrujarle los huevos y acariciarle el puente (que es la zona que esta entre el ano y las huevos, que habia leido por ahi que era una parte muy erogena). 
Senti como el chico amuraba los cachetes del culo y eso me excito muchisimo, hacia mucho tiempo que queria hurgar un culito y esta era LA ocasion! 
Por mas fuerte que chupaba no aflojaba el guacho y cuando me estaba por dar por vencida alguien comenzo a chuparme el ano. 
Largue esa pija que estaba lamiendo y segui amasando los huevos como si fuera una bolita de rehabilitacion para ver quien era. 
El otro pijudo me estaba preparando el ojete para partirmelo al medio. 

-Por mas que chupes no va a entrar, anda a buscar manteca o algo asi y recien ahi charlamos bebe!- le dije como pude, todo entrecortado ya que la pija que tenia en la concha era bastante enorme como para que ademas hable y apriete unos huevos. 

Mientras me ponia de nuevo la cabeza en la boca vi como se iba corriendo a la cocina. 
Al toque el del culito apretado empezo a acabar y no se aun como hice para no ahogarme con tanta leche, ese pibe venia atrasadisimo de pajas parece! 
Se corrio como pudo, tambaleandose y otro ocupo su lugar, era el amigo de Marcos. 
Le aplique mas o menos el mismo tratamiento, cabeza en boca y bolas en mano pero este no apreto los gajos cuando explore su humanidad. 
Con esa reaccion comence a acabar como nunca en mi vida, no pude seguir chupandole la pija y empece a temblar como si tuviera epilepsia. 
Parece que eso lo disgusto y me empezo a apretar las tetas muy fuerte, me llego a doler incluso pero eso me calento muchisimo. 
El hijo de puta me siguio cogiendo como si en eso se le fuera la vida, fuerte, jugando al balero con mi concha. Un verdadero animal. 
El de la manteca empezo a untarme el culo, a mimarlo, a meter un dedo y abrirme el ano. 
Por eso, el que estaba abajo mio empezo a quedarse quieto y le pude chupar mas la pija al amigo de Marcos. 

-Nene, date vuelta que tengo un regalo especial para vos- le dije mientras intentaba recuperar el aliento. 
Obediente se dio vuelta y se inclino, ofreciendome su culito mientras el otro trabajaba en el mio para penetrarme. 
Chupe ese ojete con mas ganas que una puta muy bien paga mientras el se pajeaba lentamente. 
Cuando lo abri un poco con la lengua senti como el otro empezaba a empujar con su cabeza para meter su trabuco en mi culo. 
Quizas por venganza del dolor que me propinaba empece a cogerle el culo al chico este con mi dedo. Pero parecia que a el no le dolia en lo mas minimo, gemia como una nena y se movia cuando yo no le metia el dedo lo suficiente para llegar a su prostata y masajearsela. 
El dolor de mi ojete se transformo en placer cuando mi cuerpo se acostumbro a esa deformidad humana que pujaba por entrar mas y mas. 

Duro poco el amiguito, parece que mi masaje prostatico lo emociono mucho y acabo lanzando un grito casi bestial. 
Yo de tan caliente que estaba empece a temblar de nuevo y me vinieron unas ganas terribles de hacer pis, que se vieron acentuadas cuando el bruto de abajo termino adentro mio con incontables chorros de leche caliente que me llenaron completamente. 
Y no pude aguantar mas, me mee toda encima con un placer, un gozo unico, un orgasmo angelical; lo pishe todo a don poronga y a partir de ahi no tuve plena consciencia de lo que siguio. 
Recuerdo que en un momento aparecio una camara de video en las manos del amigo de Marcos, que con su pijita arrugada registraba todo. 
En otro momento tuve a Marcos abajo mio, mientras otro se contorsionaba para meter su pija tambien adentro de mi conchota; que a esta altura estaba ultra dilatada de tanto placer. 
Luego recuerdo como flashes que estaba boca arriba con una enorme verga en mi garganta casi ahogandome, dejandome al borde del desmayo por no poder respirar ya que el hijo de puta me tapaba la nariz para que no me resista, mientras otro hurgaba con sus dedos en mi concha, intentando meter su mano entera. 

Mi alma no cabia en mi cuerpo de tanto extasis, de tanto orgasmo estaba como drogada, fuera de mi pero no completamente. 
No se como describirlo exactamente, pero creo que la palabra mas acertada es empacho. 
Definitivamente fue eso, me empache de placer, de pijas, de leche. 
Las sensaciones fueron miles, como cataratas de gozo, algo incontrolable, sentia que no tenia voluntad, era mas bien un juguete para esos tipos. 
No se como apareci en mi cama, limpia, al otro dia. 
Y me encanto.







Decisiones equivocadas


Yo habia experimentado un poco, jugado con la posbilidad de correr los limites. 
Desde joven me intereso el sexo y me pajeaba mucho, muy seguido. 
Leia mucho, era un freak y la pornografia no quedaba afuera de ese fanatismo por las letras. 
Tambien miraba las fotos, pero me interesaba recorrer los rincones oscuros de el acto sexual, no me alcanzaba solo con la acabada al final de la cogida. 
Necesitaba saber quienes eran esposos y quienes amigos en una orgia, leer los dialogos entre los participantes, las sensaciones. 
Era un canibal de situaciones, no me alcanzaba con el plato principal, necesitaba conocer al cheff. 
Asi fue que empece a buscar, mucho antes que exista la web publica y porno nuestra de cada dia. 
Encontre una enciclopedia del sexo, en fasciculos. 
Venia con un VHS que explicaba masajes, juegos con miel, chocolate y esas giladas que nunca me llamo la atencion, esa mierda tantrica. 
Yo queria perversion... Y la encontre! 
En un apartado del librito, habia una especie de mapa donde explicaba como alcanzar el punto G del hombre, en la prostata y se lo mostre a mi chica (actual esposa) y comenzamos a jugar con eso. 
Dedo va, dedo viene me ponia como loco, la pija como un garrote de la epoca de las cavernas y los huevos inflamados a pleno. 
Acababa como loco, largos chorros que no se repetian con otra practica, solo cuando me pajeaba y hurgaba con su dedo en mi ojete, acariciando mi zona de placer. 
La perversa de mi mujer comenzo de a poco con un dedo mas, con lubricante anal y termino cogiendome literalmente con los dedos; ya la cosa habia pasado de masajear la prostata a desplegar sus deseos ocultos de penetrarme. 

Paso el tiempo, esa practica se fue volviendo mas y mas habitual hasta que un dia trajo un juguetito, como ella le decia. 
Un vibrador de jelly de un tamaño mediano y una sonrisa de oreja a oreja. 
“Te lo meto despacito, primero te abro bien los dedos y cuando te aflojes te cojo como a una virgen, con amor”. 
Yo no supe bien que decir, pero mi ereccion me dalataba, era tan pero puta que me volvia loco, ademas sabia que despues se tenia que aguantar el vuelto: la pija me quedaba bastante mas grande y la cogia furiosamente, como un animal, casi violandola. 
Pero no era una violacion, porque yo sabia que la trola lo disfrutaba, le encantaba provocarme y llevarme siempre un poco mas lejos, mas hondo en el pozo de perversion que me habia llevado despacito, como chico para el colegio. 

Para resumir, se volvio una hija de puta que disfrutaba cogiendome, como yo la garche varias veces a ella, aunque despues siempre, indefectiblemente le hacia tomar la mema. 
Le clavava la pija a punto de estallar en la garganta, con las venas enormes y los huevos cargados de leche y me vaciaba en ella, le tapaba la nariz para que no deje escapar una sola gota de esperma. 

Asi pasaron las cosas durante meses hasta que propuso ir a un boliche swinger, cosa que me negue. 
Ya me parecia suficiente que meta algo en el culo, como para que encima me meta los cuernos adelante mio! 
Nos peleamos por ese tema y estuvimos a punto de separarnos; pero ustedes saben como es esto... 
Ella era muy habil y siempre lograba convencerme y, en el fondo, a mi me gustaba reconciliarme. 
Dicen con razon, que los mejores polvos son los que vienen despues de arreglarse y es cierto, en mi caso al menos! 

Una noche me surgio con algo que hacia muchos años que no hacia y a mi particularmente nunca me atrajo: ir a bailar. 
No me quise poner en cabron como la vez anterior y pregunte a donde ibamos, que onda el lugar. 

El boliche era Amerika, yo habia oido hablar de el, que habia travas, lesbianas, de todo un poco y que era medio un descontrol. 
La idea no me convencia del todo, pero para no ser tan agreta acepte. 
Si hubiese sabido hacia donde iba a apuntar este camino creo que nunca lo habria tomado, pero la vida tiene rumbos misteriosos. 
Se vistio para ir de caza, era un infierno la conchuda! 
Tenia un vestido de noche, escotado en la espalda llegando al limite de la raya del culo, muy ajustado y de color negro. 

El hecho de ser apretado le formaba un orto enorme, tentador, que se movia a cada paso, balanceandose. 
El escote del pecho dejaba ver como minimo, la mitad de sus tetas, el borde del pezon asomaba mostrando su rosada aureola a quien quiera espiar. 
Su peliroja cabellera caia mas abajo de los hombros, con una permanente con rulos alucinante. 
Se habia pintado la jeta de rojo furioso, lo que la volvia sensual, mas carnosa, mas tetadora su boca. 
Yo me vesti con una remera de lino blanca, con el cuello en V bien abierto que dejaba ver el lomo laburado en el gimnasio. 
No era Van Damme pero zafaba bastante bien. 
Completaba el atuendo con un pantalon bien suelto, de tela hecha de cañamo y el pelo corto, paradito. 
Llegamos al boliche y se armo un revuelo viendo a la puta de mi mujer vestida asi. 

Venian minas a encararla, tipos que bailaban fregandose contra ella, lesbianas que la rodeaban y manoseaban abiertamente y mientras tanto, yo parado a unos poco metros, mirando todo como un boludo. 
Me tome un speed con vodka mirando como dos minas de mas o menos 25 años bailaban sobandola, lamiendole la oreja. 
Le hablaban al oido y, como es logico, yo ni me entere que le decian, solo notaba que se reian. 
Para bajar la vena que me estaba agarrando, me tome otro speed con vodka y ya estaba mas vale tirando a borrachin. 
De golpe una chica le lleva un vaso y ella se lo tomo mientras la otra le metia la mano por el escote de la espalda, acariciandole la zanja del orto. 
Despues de unos 15 minutos eternos, vino a hablarme, notablemente excitada y exhaltada. 

“Bebe, alla hay un lugar re bueno, tenemos que ir!” 
“Que lugar?” - conteste tratando de evitar que el odio que sentia no me consuma del todo. 
“Le dicen el tunel, hay de todo minas, travas, chabones y todo vale ahi, es un descontrol! Yo quiero ir! Dale!” 

Note que las pupilas estaban dilatadisimas, transpiraba y respiraba a full, como nunca. 
Ademas de la calentura que le habia provocado tanta atencion empece a sospechar que la bebida tenia alguna falopa adentro que la puso mas puta y viciosa de lo habitual. 
La bronca que sentia domino el amor que sentia por ella y deje que me lleve, como un rio me abandone a su corriente a ahogarme y morir, si era necesario. 

Recorrimos el bolicha hasta un rincon, donde habia un pasillo oscuro con sillones, muy angosto y al entrar note que era un reservado, habia gente cogiendo de muchas maneras imaginables e inimaginables tambien! 

Senti que la mano de mi mujer me soltaba y no veia nada. 
La luz era muy tenue y tuve que esperar a acostumbrar los ojos. 
Cuando eso sucedió note que habia dos tipos metiendole mano a lo loco, habian bajado el vestido y quedo en tetas. 
Uno la agarro de los pezones, estirandoselos y el otro le comia la boca, ella obviamente no se resistio. 
En ese instante me manotearon la pija, por adentro del pantalon, algo que parecia ser una mina pero muy grandota. 
Me empezo a chupar la pija que estaba fofa, el enojo no se me pasaba y tenia ganas de matar a todos esos hijos de puta que rodeaban a mi mujer; esa trola de mierda! 
Verla disfrutando me hacia enfurecer mucho mas y quien me manoteo la verga se paro y al oido me dijo: 
“Yo se como te voy a poner loquito, zonzo” 

La voz sonaba rasposa y lanzo un grito de marica al aire, llamando a alguien. 
Cuando vino era un pelado, pinta de arruinado y como hombre era bien feo. 
Le dijo algo al oido y de rodillas se puso a chuparme la pija, mientras el trava me bajaba los pantalones y me empezaba a chupar el culo. 
Eso hizo reaccionar de a poco la pija, que crecio dentro de la boca del pelado ese. 
Mire a los costados y habia ya una pareja que garchaba mirandonos, sin perderse nada. 
La puta de mi esposa estaba chupandose una pija, mientras con cada mano pajeaba a dos tipos. 

Se intercalaba las pijas de los tres en la boca, frenetica. 
El trava comenzo a meterme la lengua en el ano y se me puso la garompa como un mastil. 
El pelado maraca chupaba como nunca nadie me lo habia hecho, me amasaba los huevos como un poseido. 
Movia la cabeza y, si no hubiese musica, juro que estaba gimiendo como una putita. 
Y si hubiese luz, seguro se babeaba porque sentia que algo humedo bajaba por mis bolas. 
Cerre los ojos unos segundos, intentando pensar en otra cosa, realmente el puto la chupaba muy bien, era un experto! 
Pero el trava metio un dedo en mi culo que entro suavemente, con mucho placer lo recibi y senti su respiracion en la nuca, su lengua en mi oido: 
“Relaja bebe, que yo se que te gusta y mucho”. 

Efectivamente, me olvide de la conchuda de mi mujer y me afloje. 
El dedo iba y venia y me daba un placer enorme, sumado a la magistral mamada que me propinaban. 
Me dedique a gozar unos instante y senti que alguien pasaba a mi lado y me rozaba, instinctivamente mire y a la atorranta la estaban rodeando ahora seis tipos, pajeandose como si fueran la filarmonica de San Francisco. 
Todos al unisino, a escasos centimetros de la cara de mi esposa. 
Se turnaban para que le chupe la pija y le acababan en todo el torso y cara. 
Uno con una pija muy grande la hizo atragantar y le dio una arcada. 
Quizas por el alcohol que ingirio, la tuvieron que levantar en andas y la recostaron en un sillon, con las piernas abiertas y comenzaron a cogersela entre todos. 

La pusieron boca arriba y mientras uno le entraba por la concha otro le tiro hacia abajo la cabeza y empezo a cogerle la garganta, literalmente. 
Ella no se resistia de ninguna manera, me tranquilice cuando vi que con cada mano volvia a prenderse de una pija y las ordeñaba muy lentamente. 
Se turnaron en todos su orificios, incluso en el culo un par de veces, que nunca me dejaba hacerselo, la hija de mil putas! 
Se pusieron todos de acuerdo, la arodillaron de nuevo en el piso y la rodearon mientras se pajeaban apuntandole con las pijas a la cara, la puta con la boca abierta como esos pichones, cagados de hambre, esperando su racion de leche. 

Lo que siguio fue un desfile de pijas que se zamarreaban y le depositaban la leche en el pelo, la boca, la cara en general y algunos pifiaban y algun lechazo iba a parar en algun otro participante del gangbang. 
Uno incluso le acabo en el ojo y ni se movio, siguio jugando el papel de urna seminal, de receptaculo de esperma, inmutable, como una estatua. 

Ante la imagen de mi puta toda acabada lo agarre de la nuca al puto y haciendolo atragantar comence a acabarle en el garguero, a pesar que me golpeaba el abdomen para que lo deje salirse, cosa que no hice. 
Le salio la leche por la nariz, acabe muchisimo y me encanto lo que me habia hecho el trava en el ojete. 

Cuando llegamos a casa la puta se ducho, yo me lave en el baño de servicio y me recoste, intente dormirme pero no pude, las imagenes de lo sucedido me daban vuelta en la cabeza y no podia concentrarme. 

Me dolia el pecho, sentia un odio que me carcomia y la vena de la sien me latia a full. 
No podia seguir asi, deicidi algo drastico que si seguia viviendo con eso dentro mio me terminaria enfermando, hay cosas que uno no puede superar nunca. 
Por eso escribo este relato. 
Para que los que quieran saber la verdad se informen, despacho este mail para los que nos conocen, nuestra familia asi se sabe lo que paso todos estos años. 

En la linea de tiempo del relato, lo que va a seguir es que voy a ir donde esta la conchuda que es mi mujer, con el 38 cargado, le voy a preguntar si la paso bien y voy a terminar con mi vida, de un tiro en la boca. 

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